Siempre me he jactado de tener una mente muy abierta, de no escandalizarme con facilidad, de tratar de entender y respetar todo a mi alrededor... A día de hoy, sigo pensando que es así, pero he empezado a preguntarme:
¿Qué tan abierta?
Para que se entienda lo que me sucede, debo relatar un episodio:
El sábado estaba en un centro comercial con mi amigo Pablo... Me sorprende ver que nunca he escrito un post sobre él (se lo debo), pero para ilustrarlos un poco: Pablo es una de las contadas personas con quienes puedo hablar de LO QUE SEA, con total franqueza, sin miedo, sin maquillar las cosas para no sonar muy ruda... Con él mi mente se abre mucho más.
En un momento en que Pablo se alejó del gentío para atender una llamada, yo me quedé sentada en la feria esperándolo y -como es mi costumbre- estudiando a la gente que pasaba (sépanlo, para mí todo individuo constituye un "caso de estudio").
Entre las personas que pasaron, de pronto aparecieron una rubia de unos 25 años, bien bonita, altísima, con pinta de modelo, y una chica un poco más "normalita", más chama, tendría como 18 ó 19... ¿Qué las hizo resaltar? Que iban acarameladísimas, agarradas de manos, derrochando más amor que todas las parejitas de novios que había en el lugar!!
Cuando Pablo regresó le dije "Viejo, yo que me creo tan libre de prejuicios, todavía sufro cierto shock de ver a dos mujeres caminar de la mano. Ahorita pasaron unas y me sucedió eso, un pequeño shock".
Puedo asegurar que no me les quedé viendo como idiota, de verdad! Siempre conservo aunque sea un mínimo de discreción. Pero me bastó mirarlas un instante para entrar en este cuestionamiento que ahora les comento.
Yo defiendo el derecho de cada ser humano a hacer con su cuerpo, con sus sentimientos y con su vida entera, lo que mejor le parezca siempre que no haga daño a otros ni a sí mismo. Específicamente defiendo el derecho que tienen los homosexuales a vivir y expresarse libremente como lo hace cualquiera de nosotros. Estoy en contra de los homofóbicos, en contra de las leyes estúpidas de ciertos países que hasta les hacen pagar cárcel simplemente por ser lo que son, y en contra de quienes no se meten con ellos pero sí los miran al menos con estupor.
Visto lo anterior, ¿cómo se explica que YO aparezca en el papel de la "mentecuadrada" que miró a estas chicas con ese mismo estupor que tanto desapruebo?
Hay alguien que quise y quiero mucho aunque ya no sea parte de mi día a día, que después de compartir muchas cosas, se me apareció un día diciendo que había
descubierto que era lesbiana. Y me causó no un pequeño
shock, sino un GRAN SHOCK, no porque eso fuese malo, sino porque me sentí... de alguna manera... engañada; sentí que la persona que yo creía conocer en realidad no existía; y me entró el dilema de "¿cómo te trato ahora?". No obstante, con 20 años, en una de las más duras pruebas de carácter que me ha tocado superar, logré meterme el
chip de "Yo te apoyo, yo soy tu amiga y no te voy a juzgar como lo han hecho los demás"...
Como ya dije, esta persona ya no es parte de mi vida, no se pudo, no iba a funcionar... Pero yo la sigo recordando con mucho cariño, y siempre pienso qué estará haciendo, si le irá bien, qué será de su vida, me la imagino trabajando, lidiando con los locos que le tocaron por familia...
Pero ayer me desperté imaginándomela en una situación que no había visualizado antes (y de allí nace este post): la imaginé atrayendo miradas como la que YO les dirigí a las chicas el sábado, o peor aún, miradas que sí la juzgan, que sí le transmiten rechazo, reproches, aversión, asco... Me imaginé a mi amiga tan frágil sintiéndose observada, desnuda, escrutada, por tantos y tantos ojos... Y saben qué? De inmediato sentí que les tenía una física y visceral
arrechera a todos y cada uno de esos ojos!!!
Y bueno, eso significa que por asociación lógica debería tenerles
arrechera a los míos también, no?
Mientras me levantaba hice un ejercicio mental que consistió en pedirles perdón a las chicas del sábado y a todas las que alguna vez haya mirado así consciente o inconscientemente; pero sobre todo, consistió en pedirle a Dios que no me deje hacerlo de nuevo, que me haga asimilar la idea de que no debo verlas como unas anormales sencillamente porque la normalidad no existe, ninguno de nosotros es normal, todos somos únicos e irrepetibles y no estamos obligados a parecernos a los demás, ni a hacer lo que hacen los demás, ni a privarnos de los que queremos sólo porque a los demás no les gusta...
Ahora estoy haciendo este ejercicio que consiste en confesar, no "en voz alta" sino por escrito que es como me expreso mejor, que sí tengo prejuicios, que no quiero tenerlos pero el shock es la prueba de que los tengo!
Como última parte del ejercicio quiero invitarlos a una especie de "meme mental". No les pido que escriban qué tan "open-minded" son realmente, qué va! Que meme tan chimbo! Lo que les pido es sólo que se tomen un par de minutos para pensar si lo son o no, para pensar cuántas veces miran a las personas con cara de "te declaro culpable", y pensar si realmente quieren hacer el papel de esos ojos que juzgan...
Nota: Editado el viernes 3 de agosto, 2:00 pm.
En respuesta a los comentarios de este post cité una frase de una canción que me encanta, acá les copio la letra completa:
MUJER CONTRA MUJER
Nada tienen de especial
dos mujeres que se dan la mano,
el matiz viene despues
cuando lo hacen por debajo del mantel;
luego a solas sin nada que perder
tras las manos va el resto de la piel.
Un amor por ocultar,
aunque en cueros no hay donde esconderlo;
Lo disfrazan de amistad
cuando sale a pasear por la ciudad.
Una opina que aquello no esta bien,
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás está de más.
Quién detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo
mujer contra mujer.
No estoy yo por la labor
de tirarles la primera piedra
si equivoco la ocasión
y las hallo labio a labio en el salón,
ni siquiera me atrevería a toser,
si no gusto ya sé lo que hay que hacer,
que con mis piedras hacen ellas su pared.
Quién detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo
mujer contra mujer.
Una opina que aquello no esta bien,
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás está de más.
Quién detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo
mujer contra mujer.