viernes 1 de febrero de 2008

Sobre los vigilantes (I)

Si existe un gremio que puede tener razones para odiarme por el trato que les doy, creo que es el de los "vigilantes".


Las tías viejitas a quienes debo mi crianza me enseñaron que hay que tratar a todas las personas con la mayor consideración, como a uno mismo le gusta ser tratado. Por esta razón, sin importar mi estado de ánimo, sin importar si la gente me cae bien o mal, siempre me comporto dentro de los límites de la buena educación. Si me siento bien y se portan bien, los trato con amabilidad; si no estoy bien y -sobre todo- no se portan bien, me esfuerzo por ser educada y cortés, pero amable, no puedo!

A veces pienso que el Cosmos sabe de esa regla personal de comportarme como una persona educada y decide ponerla a prueba, y su instrumento favorito casi siempre está vestido de "agente de seguridad". Es como si todos los que llevan ese uniforme tuvieran la misión de meterse conmigo, tratarme de la manera más descortés y hacer que yo -desde mi habitual impasibilidad- me vea obligada a ponerlos en su sitio.

Recuerdo que una vez pasé 4 horas sentada en Banco Mercantil esperando que me atendiera una promotora, en ese tiempo me dediqué a escuchar música hasta que al aparatico se le acabó la carga de la batería y, de vez en cuando, a comunicarme vía SMS con la que entonces era mi jefa para justificar mi demora. Muy pronto se me acercó el "vigilante" y me dijo con voz de arriero que le habla a la mula: Apaga el celular; le dije que no estaba enviando mensajes sino jugando (sí, mentí, ya sé que no está bien) y me volvió a decir Tienes que apagarlo.

Mi reacción fue mirarlo con cara de ¿Éste qué se ha creído?, y decirle con absoluta calma: OK señor, hagamos una cosa, yo lo voy a acompañar a exigirle a cada una de las personas que están en el banco que apaguen sus celulares (incluyendo a las señoritas promotoras y al coordinador de servicios, que han recibido varias llamadas desde que estoy aquí); y una vez que todas los hayan apagado en mi presencia, yo apago el mío.

El tipo se fue refunfuñando...

Si él me hubiera dicho -como veo que lo hacen muchos otros- que no podía usar el celular dentro del banco, yo simplemente lo habría guardado y la cosa quedaba hasta allí. Pero ¿a cuenta de qué viene un mequetrefe con uniforme a decirme que tengo que apagar mi celular?; y sobre todo ¿a cuenta de qué los clientes -no sólo yo- que son los que mantienen al banco, tienen que calarse el tonito del disfraz en cuestión?


Continuará...

Nota: Si alguien perteneciente al gremio lee esto,
sepa que no es personal.
Pero por solidaridad con los suyos, ódieme con toda libertad.

20 más con ganas de divagar:

Ivana Carina dijo...

Me encantó como le paraste el carro al "vigilante"! ajajajaaa!
La cara que debe haber puesto el tipo cuando le dijiste que hiciera apagar los celulares a todos los que estaban a tu alrededor!
Me parece bien, lo pusiste en su lugar, por mal educado!
Y las letras pequeñas al final del post, dedicado a los "del gremio", me hizo matar de la risa!! jaja!!

Un saludito desde la Patagonia!! ;)

Minhe dijo...

Mari hoy estaba hablando de eso con mis compañeros de la uni, porque fuimos al banco todos juntos a retirar la beca que todo el mundo tiene por cierto jejejejeje y lo unico que haciamos en el camino era reirnos de los vigilantes del Banco y practicando lo que le ibamos a decir cuando vinieran con sus tonitos, porque al menos ese te dijo solo lo del celular pero es que hay otros que se ponen a organizar la fila y demas labores, con lo que aprobechan para hablarte y regañarte...
A la final llegamos al banco y fue como lo habiamos hablado antes de llegar jejejeje esta vez lo que nos causo fue risa como ya sabiamos a lo que ibamos.

Besos y Saludos!!!

Mónica...Cine Cuentos. dijo...

Hola ... me maté de risa con tu post.

Bss. pasé a saludarte. Nos vemos.

Mariale divagando dijo...

Ivana,
las letras al final del post son una reivindicación a los derechos gremiales :-P

Minhe,
por qué yo no tuve beca??
:-(

Mónica,
no te rías, ésa es la triste realidad
:-P

Iliana Contreras dijo...

Mariale, yo peleo interdiario con el "señor" encargado del estacionamiento, porque no conforme con reservar los puestos a quién mejor le caiga, ni se entera si rayan o golpean el carro. En fin no cumple su trabajo y para colmos, sin dar los buenos días se dirige a las personas con calificativos. Hace dos mañanas me dijo "mejaaaaaaaaaaa", casi muero!!!
Parecía loca pero le dije: Llámame licenciada y aquí, mira bien, dejaré el carro, ok!!!!!
Ay Dios! la propia loca.
Bueno, ya aprenderé a ignorarlo o a entenderlo...o rezaré como lo hace Otto: "Dios, ilumínalo o elimínalo" jajajajaja.
Un abrazo...Manikita.

Genín dijo...

jajajaja Hasta ahora actuamos igualito...
Pero una curiosidad...¿Porque hay que apagar el teléfono en un banco?
Salud, Genín

NeoGabox dijo...

A mi me pasó lo mismo en un banco... :(
Me sentí tan mal... :S
Debo aprender a responder como tu... jejeje

"Saludos Monocromáticos"

Mariale divagando dijo...

Manikita,
no quiero sonar despectiva, pero ponte a pensar: Quiénes trabajan como vigilantes?
Gente que no tiene ninguna instrucción ni competencia en cualquier otra labor.
Entonces, qué se puede esperar de ellos?

Genín,
"Reglas del banco" :-P

Gabo,
no necesariamente como yo, pero sí a defenderte!

Susymon dijo...

Es verdad la prepotencia de los vigilantes de banco, en donde yo vivo que es un pueblo pátagónico con delirios de ciudad los vigilantes los conocemos del trato cotidiano en el super o en el rio...asi que las respuestas a esa intimación es peor, la más suavecita es ...no jodas che !...tomatelá!..o algunas irreproducibles que le dicen sus compañeros de picadito de futbol.
Segui la ruta desde el blog de Genín y me gustó leerte. Un saludo Argentino!

Mariale divagando dijo...

Susymon,
pues me imagino que en ese caso es aun peor!!!
Gracias por visitarme! Ahora voy saliendo, pero en cuanto regrese pasaré a conocer tu blog.

Sebastian dijo...

¡Debo aprender a responder así!

Por lo general, yo deshinibo todo mi odio ante l@s cajer@s de los sitios de comida rápida que cada día son más inútiles y te hacen perder el tiempo, haciendo que tu comida sea CUALQUIER COSA menos rápida!

Todos tenemos un hater, y no lo olvides... el odio sano!

Cheers!

DaLis dijo...

Hola!!!si a veces son insoportables...no tienen la más minima educación para dirigirse a las personas!!!paso a saludarte y desearte un feliz fin de semana!!!

Mormo dijo...

Una pregunta capciosa: ¿En vuestro país os obligan a apagar el móvil en el banco?¿Cual es el motivo?

fernando dijo...

la mayoría de los vigilantes tienen la cabeza llena de serrín o hueca. un beso.

Mariale divagando dijo...

Sebastián,
yo detesto a toda la gente inepta, si las cajeras de las cadenas de comida rápida lo son (como sucede normalmente), pues también las detesto!
Pero si no lo son, las trato bien.

Dalis,
feliz fin para ti también!

Mormo,
ellos dicen que "por seguridad", aunque nunca he entendido exactamente a qué se refieren.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Lo acabo de comentar en otro lado...cualquier persona a la que le pones un uniforme se cree con atribuciones onmímodas; y en ésto, algunos guardias de seguridad llevan la norma.

Personalmente, he tenido algunos diálogos ásperos pero no he llegado más allá...mi viejo sí que las ha sacado baratas con algunos de estos funcionarios.

Saludos cordiales.

Jime... dijo...

A mi me pasa hace algunos años que me molesta y me encapricho cuando me mandan! jajajaja Antes no, antes bajaba la cabeza y muy educada me callaba la boca, politicamente correcta... ya no, nadie me manda, capz de me lo dicen de otra manera y está todo bien, pero me molesta muchisimo y lo hago saber eso de que me manden y ultimamente un monton de otras cosas más... será por eso que nadie nos visita en casa? jajajajaaj :)

Besos!

UneXpect dijo...

Genial como siempre, esperando la continuación, me gustó mucho la nota..."Pero por solidaridad con los suyos, ódieme con toda libertad.", gracias nuevamente, tienes una gran capacidad para hacer de cualquier episodio cotidiano una anéctoda bien interesante y divertida, grande Mariale, adiós.

UneXpect.

Mariale divagando dijo...

Luis Alejandro,
será eso? Será el uniforme lo que les inyecta las ínfulas?

Jime,
es que tienes razón, un vigilante no tiene por qué usar ese tono imperativo.

Unexpect,
espero publicar mañana la continuación.

La LLama Violeta dijo...

jajajaj hay yo tengo mas de un cuento de estos...