viernes, 7 de marzo de 2008

El "francés"

Tal como lo prometí en un post anterior, procedo a contar la historia del francés.

En los últimos días de mi adolescencia tenía poco qué hacer con mi tiempo, así que lo "perdía"* buscando gente para conocer a través de las redes sociales en Internet. Gracias a una de ellas, un día recibí un correo electrónico de cierto individuo cuyo perfil lucía en extremo interesante: 9 años más que yo y -por cómo escribía- debía ser buen divagador...

El individuo y yo nos dedicamos a chatear y hablar por teléfono durante varios meses, a veces pensaba que estaba tan enredado que no se le podía considerar "normal", pero igual me gustaba hablar con él porque en el fondo era dulce y me hacía reír. Estoy segura de que también pensó muchas veces que yo estaba loca o que era tan antipática que no se me debía permitir tratar con otros seres humanos, pero por alguna razón que aún desconozco también quería seguir hablando conmigo.

Con el tiempo vinieron salidas raras en Caracas, una película larguísima, una conversa pasando frío en El León una noche de diciembre, un intento frustrado de práctica de karting... y más llamadas y más chats (que aún están guardados en mi disco duro, clasificados por fecha), secretos compartidos, sesiones gratuitas de psicoanálisis mutuo, embarques mutuos (on-line y en persona)... Y así hemos pasado varios años...

Después de que pasara yo muchos meses diciéndole "Sí, el próximo mes te voy a visitar", el hombre decidió usar un par de días que tuvo libres y echarse el viaje hasta este pueblo. Y fue entonces cuando nació la leyenda del francés!

Como bien saben los que conocen este pueblo, los vecinos monaguenses son chismosos -y mentirosos- por naturaleza, disfrutan rajándole el pellejo a los demás, sin importar si lo que dicen es cierto o falso, lógico o ilógico, creíble o increíble; sólo les importa rajar! Y alcanzan el máximo éxtasis del chisme cuando el objeto del mismo es alguien como YO, que no se parece a la vecina común de aquí: los veo al salir de la casa y digo "buenos días" al aire porque no hay uno que valga la pena saludar directamente, no los visito ni los invito a visitarme, no soy compañera de chismes de ellas ni tengo un hijo bastardo de ellos...

He de confesar que disfruto mucho enterarme de los chismes locos que se tejen a mi alrededor, pero sin duda mi favorito sentimental es el del francés:

Esos días que estuvo de visita aquí se quedó en mi casa y se metió en un bolsillo a mis tías y a todos, sé que los vecinitos deben habernos estado espiando cuando entrábamos y salíamos de la casa, y particularmente una noche estábamos practicando nuestro deporte favorito (léase: hablar paja) en el porche y se veía desfilar frente a la casa a las carajitas metiendo el ojo...

Bien, el pana se regresó a Caracas y empecé a escuchar el cuento: "La flaquita se consiguió un novio francés!!! Sííí, yo los vi haciendo sebo en el porche".

Supongo que, como no lo vieron más nunca por aquí, dijeron que el francés se fue para Francia sin mí y me dejó triste y destrozada... Pero eso no llegó a mis oídos.

El punto es que desde entonces, Antonio, MI PANA BURDA, que es más caraqueño cacri que yo mesma, ha quedado bautizado "El Francés".


*El francés y El Señorito Beny son los culpables de que
tenga
que usar el verbo "perder" entre comillas, porque gracias a ellos

-y exclusivamente ellos- no fue tiempo perdido.

15 comentarios:

Tahylú dijo...

Ya lo reza el dicho: "¡pueblo chiquito, infierno grande!". Me puedo imaginar la cantidad de cosas que deben haber inventado... lo mas cómico es que no solo le inventaron el hecho de que fueran novios o algo, sino que además era francés... jajajajajaja la gente si que inventa cuando no tiene nada que hacer, me imagino que si es como el pueblo donde vivía una amiga en Guarico que no había nada en que entretenerse habrá que ponerse a hablar pajita para no aburrirse tanto jajajajajaja.

Saludos,

Tahylú!

Sylvie dijo...

Cuanto gusta imaginar las vidas ajenas e intentar adivinar acontecimientos...veo que igual da España que Cancún!

Me gustó la historia del Francés y sobre todo si aún sigue en tu vida y no tenían razón las cotillas con sus suposiciones.

besitos.

Iliana Contreras dijo...

Jejejeje al fin la historia...típico...los vecinos chismosos te casan, te embarazan, te matan, te resucitan, no tienen vida propia.
Un saludo...Manikita.

Du Photos dijo...

El apodo de Frances se lo pusieron tus vecinas? Porque Frances ?

Genín dijo...

jajaja "La amante del Francés" un buen titulo para una peli.
Yo, con los años, me he hecho totalmente impermeable a la paja mojada que habla la gente, de tal forma que ya me han dejado por imposible y no les extraña lo mas minimo cualquier cosa que venga de mi...jajajaja
Un beso y salud, Genín

Mariale divagando dijo...

Tahylú,
qué bueno volver a leerte!

Sylvie,
sigue y espero que siga estando.

Iliana,
ésa es una de las razones por las que lo disfruto: me recuerdan que yo sí tengo una vida.

Du,
no tengo idea de por qué carrizo dijeron que era francés!

Genín,
sí, así como existe "Macu, la mujer del policía"; podríamos hacer "Mariale, la amante del francés".
:-P

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Los viejos tiempos cuando se buscaba a gente de cualquier parte del Mundo para hacer amistades...después nos vamos acotando en el espacio geográfico para ciertos sentimientos.

¡Y cómo nació el cuento del francés! Habrá sido por sus facciones, ¿no? Saludos cordiales.

Cho dijo...

Beeeerro que lenguaaa tienen tus vecinas!!! jajajajja
Saludos

Joshua dijo...

Si te digo de comienzo “Cow”, nadie va a saber que es una forma de tratarnos, a breves, cow forma parte de la jerga improvisada desde hace 9 años y, es la forma más ligera de nombrar uno al otro. Un Pseudónimo Light, bajo en calorías y rico en distracción.
Muy bueno cow, todo el preámbulo pero… se pudo explotar másssss, imagino que me toca la otra perspectiva del cuento, por lo que, mi palabra de hacerlo después de al menos el próximo artículo que no termino de publicar. Que experanzas?
Con respecto por que El Francés? , algo que representa distinción, romance, elegancia, sutileza… espera… esa puede ser, el muchacho se veía tan diferente que representaba una idealización de lo que es Francia para los que no la conocen, aunque, sin descalificar porque tampoco he ido, pero que bonito es pensar en ese contexto ideal… si no es así, “Ni P### Idea”.
Aquí el Francés Reportándose!!!!... desde la plaza Altamira que es la única Francia que conozco, además de una morena que vive en Pto. Ordaz.

Mariale divagando dijo...

Luis Alejandro,
quizás...

Cho,
creo que debería escribir más sobre los vecinitos...

Mariale divagando dijo...

COWBOOOOYYYY!!!
Que bueno que te dignas a comentar!!!

Coño lo de la distinción y la elegancia te quedó taaaan modesto...

Antonio Jesús Torres D. dijo...

verdad? :P jejejeje... ya publique. AL FIN!!!

Benedetto dijo...

A mi esta historia se me hace familiar...

( Risas )

Claro! , ahora la recuerdo: Estàbamos desayunando aquellas empanaditas andinas fastuosas; cuando surgiò el tema...

( Màs risas )

Tienes unas cosas!


Se te quiere / Se te lee.

Mariale divagando dijo...

Beny,
si te hubiese traido a ti, también tendría para contar una historia de un novio italiano :-P

Nuvolari dijo...

JAjajajaja buenisimo! me ha dado un ataque de risa... :D

Besitos...