martes, 18 de marzo de 2008

Mis hijos (I)

En los 11 meses de existencia que lleva este blog, nunca he escrito sobre dos de las personas más importantes de mi vida. Desde el primer día he sentido el impulso de hacerlo, siempre pienso que cualquier cosa que me pasa con ellos sería inspiración para un buen post, pero se me agolpan las ideas y termino por no escribir; quizás sea, como le dije a Nica, una necesidad demasiado grande de protegerlos, a tal punto que no soy capaz ni siquiera de mencionarlos. Pero debido a que anoche casi fallezco por exceso de amor, hoy me voy a atrever...

Como ya he escrito anteriormente, no soy madre aún ni tengo la menor intención de serlo en el corto plazo, pero esto no siempre fue así. Cuando tenía 16 ó 17 años de pronto se me despertó un irrefrenable deseo de tener un hijo, no pensaba en otra cosa, no quería estudiar, no quería trabajar, sólo quería "un baby"; no tenía con quién tenerlo, o quizás sí, pero a él no lo veía como padre de mi baby; no tenía como mantenerlo, no tenía idea de qué hacer con mi propia vida, pero quería ocuparme de la vida del baby... Veía un niño y me derretía (bueno, esto aún me pasa), estaba realmente obsesionada y personas cercanas a mí se llegaron a preocupar bastante por eso.

Afortunadamente, no se me dio. Tener un hijo en ese momento habría sido una gran irresponsabilidad. Ahora entiendo que simplemente quería tener a alguien a quien darle lo que a mí no me dieron, quería construir un vínculo de amor de esos que no se pueden romper, quería una personita a través de la cual yo pudiera vivir la infancia que no tuve -o no quise tener- cuando me tocaba. Y pensándolo bien, la maternidad no se trata de eso, eran razones equivocadas, así que reitero, qué bueno que no se dio!

Un par de años después, por una serie de cosas que pasaron en mi vida, la intensidad de la obsesión había bajado un poco, pero aún estaba allí, ya no hablaba tanto del tema, pero seguía dando vueltas en mi cabeza.

En enero del año 2003 nació el hijo de unos amigos que, al igual que nosotros, estaban solitos aquí en Maturín, el resto de su familia estaba en Maracaibo y la nuestra en Caracas, así que como no teníamos a más nadie, nos teníamos los unos a los otros, y aun sin ser familia de sangre, ya lo éramos de intención. Ellos trabajaban y estudiaban, no tenían con quién dejar al bebé, así que desde el día que cumplió 5 meses (cuando su mamá tuvo que reincorporarse al trabajo), lo tuvimos en mi casa.

Ese niño fue la salvación de mi familia, llegó en un momento de mucha tensión en la casa, estábamos a punto de estallar, y de pronto nos dimos cuenta de que teníamos algo que requería toda nuestra atención y pusimos los problemas en un segundo plano. Todos lo hicimos!

Mis padres, que estaban en una de sus peores crisis, simplemente se mudaron de habitación para no verse tanto y no pelear tanto, y se levantaban en las mañanas pensando en el bebé. Mi tía viejita que crió a mi padre y nos crió a mí y a mi hermano, vino a ser para el niño ese ángel que había sido para todos nosotros. Mi hermano menor, que tendría unos 11 años y ya quería vivir en la calle acabando el mundo, comenzó a pasar más tiempo en la casa, para estar con el bebé.

Y yo... Yo le voy a estar eternamente agradecida por haberme salvado, sin saberlo. Él me sacó del cuarto donde me encerraba a llorar (cuando me salían las lágrimas) y a lamentarme, él me dio todo lo que yo quería del baby y yo pude darle todo lo que tenía guardado para mi baby. Y se convirtió, no sé si en el amor más grande, pero sí el más puro que he sentido. Cada minuto pasado con él, ha sido un milagro en mi vida.

Recuerdo que cuando llegó a la casa, las viejas de la cuadra lo vieron y empezaron a decir "La flaquita parió... Y no se le vio barriga, andaba fajada... Y quién será el padre?"... Supongo que se les ocurrió que era mi hijo porque yo era la única en la casa que estaba en edad de tener un hijo recién nacido, pero vamos, es que nunca tuve barriga! Y por mucha faja que tuviera, a los que me han visto les pregunto: dónde carrizo puedo yo esconderme un muchacho??? A los que no me han visto: en ese entonces pesaba 43 kilos, dónde me podía esconder un muchacho???

Pero bueno, así de chismosos son aquí. Siendo así, yo me sentaba con el niño en el porche y cuando las viejas pasaban les decía "Mira a mi hijo, verdad que es bello? Lo parí anoche. Como ustedes mismas dijeron, no tenía barriga, pero anoche de repente parí!". Desde entonces quedó que ese catirito cabezón, igualito a Gasparín, era MI HIJO (así se le llamará en este blog de ahora en adelante).

Como el post ya va muy largo, he decidido cortar aquí, y dejar el resto de la historia para una segunda parte.

Continuará...

33 comentarios:

laetitia dijo...

Qué historia tan bonita!!!! Me encantan las historias de amor, de verdadero amor. Un beso, preciosa,

Gema

Eli dijo...

Te pasaste,cuando el cuento se ponia mejor me dejaste a la mitad!....

Mayfly dijo...

Que lindo!!! Los hijos, de cualquier clase que sean, modifican nuestra vida plenamente. Yo he dedicado muchos posta mi hija Ana porque es a quien dedico la mayoría de las cosas que hago en mi vida.

Besos a usted y a Gasparín también.

Mariale divagando dijo...

Gema,
eso es, verdadero amor!

Eli,
sorry!
Pero es que si escribía todo iba a ser demasiado largo.

Mayfly,
así es, hacen que todo cambie.

Marce dijo...

Me muero por saber el resto, cuantos anos tiene, etc etc, que lindo ese sentimiento que desperto en vos y ademas es tan tan cierto que a veces lo chicos te vienen a salvar. Tadeo lo hizo. besos.

Sir Nick... dijo...

Ahhh!!! esto es como cuando te dan una chupeta y luego te lo quitan...

...o cuando tienes frió, y luego de que te invitan a pasar y sentir el fuego de la chimenea, te obligan a marcharte...

...necesito saber como termina esto, no es justo

Un abrazo Mariale...

Mariale divagando dijo...

Marce,
mi enano tiene 5 años cumplidos el pasado enero.
Ahora que mencionas a Tadeo y la salvación, podrías escribir sobre eso. Ves que sí hay inspiración?

Nick,
I'm sorry!!
No podía escribir todo en un solo post.
Pero tranquilo, el próximo post será la continuación.

★ Gabriela ★ dijo...

q largo ni q nada...Eli tiene razon cuando la cosa taba mejor paraste.... q fastidio....
por cierto sabes???
a veces me da miedo por q yo JAMAS he tenido deseos de tener un baby...eso me preocupa un poco por q pense q cuando llegara cerca de los 30 años eso iba a cambiar....de hecho eso es tema para un post...

Genín dijo...

Coño marce, no me seas despistada, ¿cuantos son 2008 menos 2003? jajajaja que me parto...
Mira mi niña, si no quieres perder tu reputación, de severa, gastrítica, medio grunch, mala leche y bla, bla, bla, ya puedes meter algo verdaderamente nasty sobre ti en la segunda parte que neutralice esta entrañable historia, porque hasta ahora eres un dulzor de guayaba...jajajaja
Y lo que dan ganas es de comerte cruda...jajajaja
Un beso y salud, Genín

TANIA dijo...

hola, me alegro que hayas pasado, sobre todo si venias de lo de Ivana. Aparte de brindarme su amistad ella tiene la alegria de contar sobre el resto. Quedas oficialmente invitada a pasear por mis lados, los de mi historia. Bseos. P.D: Me fascino el post de tus hijos

NeoGabox dijo...

Estaré ansioso a la espera de la segunda parte...
Estás historias de "la vida real" me encantan :D

"Abrazos Monocromáticos"

Mariale divagando dijo...

Gabita,
hay quienes simplemente no desean tener hijos, eso no significa que algo esté mal.
Pero bueno, me parece buena idea lo del post.

Genín,
mi reputación, la verdad es que me importa poco. Si lees la segunda parte verás que lo único nasty es el cuento del bacín :-P

Tania,
bienvenida.

Gabo,
ahí está!

Euchy dijo...

Mariale. Cerca de mi también hay una niñita muy linda, una santa que salvó un hogar, y la verdad es que te entiendo perfectamente. Me encanta que nos muestres todas tus facetas. No eres una grinch, y si tienes parte de eso, se compensa con lo linda que eres en otros aspectos. Eso se llama Equilibrio. Qué bueno que te importe poco tu reputación, eres de las mías ;)

Un besote.. voy arriba a leer el resto, ♥

Mariale divagando dijo...

Euchita,
Grinch sí soy, créeme.
Sólo que soy géminis, así que también tengo mi lado cursi, aunque lo controle bien.
;-P

Carlos dijo...

...Mariale, que afortunados van a ser tus hijos cuando los tengas.

De verdad.

Que pases un buen feriado!

IMAGINA dijo...

Hasta yo me enamoré de tu hijo.
¿No quieres adoptarme? Jajajajajaja. Una madre como tú debe ser fantástica.
Ahora en serio, te cuento que al contrario de lo que te pasó a tí yo jamás tuve instinto maternal y siempre decía que no quería tener hijos. Creo que la razón es que no fuí demasiado feliz y me sentía incapaz de saber qué hacer con un hijo...hasta que tuve a Paula.
Ahí comenzó la etapa más hermosa y plena de mi vida. Descubrí el amor con mayúsculas y descubrí también que podía ser para mis hijos una madre amorosa y responsable. Ellos sacaron a relucir lo mejor de mí.

IMAGINA dijo...

Hasta yo me enamoré de tu hijo.
¿No quieres adoptarme? Jajajajajaja. Una madre como tú debe ser fantástica.
Ahora en serio, te cuento que al contrario de lo que te pasó a tí yo jamás tuve instinto maternal y siempre decía que no quería tener hijos. Creo que la razón es que no fuí demasiado feliz y me sentía incapaz de saber qué hacer con un hijo...hasta que tuve a Paula.
Ahí comenzó la etapa más hermosa y plena de mi vida. Descubrí el amor con mayúsculas y descubrí también que podía ser para mis hijos una madre amorosa y responsable. Ellos sacaron a relucir lo mejor de mí.

Mariale divagando dijo...

Carlos,
eso espero.
:-)

Cuerva,
tampoco te creas que yo tengo mucha idea de qué hacer con un hijo, por eso digo que agradezco no haberlo tenido. Porque si ahorita no sé que hacer con él, imagínate qué podía haber sabido cuando me sentaba debajo de una matica frente al liceo a beber desde las 8am...
Espero que cuando me toque, me pase como a ti.

Nany dijo...

Que bonito y no solo bonito, pocas veces he visto a una persona con tal criterio como el tuyo.
Me encanta!!!
(de todo lo malo siempre sale algo bueno, y de esa casa; saliste tu, que cosa mejor que esa?)
Besos.
Voy para arriba para seguir leyendo.

Mariale divagando dijo...

Nany,
un comentario halagador... Gracias!

John Manuel Silva dijo...

Ah, pero si aquí mismo lo dices, nunca lo habías comentado, con razón, estoy leyéndome tus post al revés, comenzando por el del tope, que es el último,y terminando por el último, que es el primero, Bueno...

Me gustó mucho la anécdota de la confianza.

John Manuel Silva dijo...

Me puse a pensar en algo: ¿Recuerdas que una vez discutimos por acá sobre la dificil relación que tanto tú como yo tenemos con nuestra madre? Pues con tus hijos tienes el chance de tratarlos como te hubiera gustado que tu mamá te tratara a ti.

Mariale divagando dijo...

John,
ya entendiste lo de los hijos, no? No son míos, pero sí son.

Y eso mismo que has dicho, lo he pensado muchas veces: darles todo lo que a mí no me dieron.

Cote dijo...

Ay Mariale, qué bonita historia. Y además muy sorprendente porque te lo tenías escondido....

Y como llegué tarde a leer el post, tengo la posibilidad de seguir leyendo la historia (ya publicaste la continuación) jeje.., te sigo

Mariale divagando dijo...

Cote,
pues sí, era una especie de secretito mío, pero ya lo saben.

J-oda dijo...

Leía los dos post antes de contestarte
(Ventajas de llegar tarde, jajajaja)

Esos momentos son invariablemente mágicos: La nota está en que te la disfrutes como lo has hecho... Y no tienes la más mínima idea de cuantas satisfacciones te faltan por vivir!

Felicidades por ese "Loco Bajito"

Mariale divagando dijo...

J-Oda,
espero tranquila esas satisfacciones con la mayor alegría.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Aún no cumples el año...y mira todo lo que has escrito. Sólo queda admirarte cada día más por eso. ¿Y sabes algo? A veces sentimos que, por mucho que escribamos sobre personas que queremos, jamás será suficiente ni digno homenaje para todo lo que representan en nuestras vidas.

Conmovedora historia, qué quieres que te diga. Me recuerda cuando por unos meses cuidamos a una prima por el lado paterno; y más fresco, cuando mi madre llega a casa con el muchacho que ella cuida cuando tenía un par de meses de existencia (hoy ya tiene cinco años y va a la escuela) y veo cómo ese pequeñín es casi su razón de existir.

Y eso que aún no termina...a leer la segunda parte. Saludos cordiales.

Mariale divagando dijo...

Luis Alejandro,
tú has estado presente y has sido consecuente en casi todo este tiempo.
De hecho, creo que nunca he tenido ocasión de expresarte mi gratitud por venir siempre y por leer y comentar cada post, sin importar cuántos sean...
De verdad eso me honra mucho.
Gracias!

John Manuel dijo...

Si, lo entendí. Pero si son tuyos, digo, los hijos son de quien los quiere y los cuida no de quien los engendra. ( y discúlpame tamaña cursilería)

Mariale divagando dijo...

jajajaja
tranquilo viejo, mas cursi que lo que YO escribí, imposible!
;-)

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

No tienes de qué agradecerme, Mariale...el honor es mío de poder compartir este amplio terreno donde compartir juntos. Aunque cuesta, me gusta cumplir con mis amigos y con quienes me visitan no por obligación, sino que por placer.

Saludos cordiales.

Bluesoul dijo...

esta entrada es vieja...pero es muy buena... que lindo que sientas como que son tus hijos....parece loco pero a veces personas que no son familiares de sangre nos llenan mucho mas que los que si lo son...saludos... un beso