martes, 16 de septiembre de 2008

La lectura, la memoria y el vocabulario

Reconozco que, como estudiante, no fui demasiado aplicada; por el contrario, me regía por la ley del máximo resultado con el mínimo esfuerzo, y me fue bastante bien (alguna vez les contaré la historia de lo gansa que fui o fingí ser). Les puedo sonar como una sinvergüenza, pero es la verdad! No sé cuántas veces me aproveché de mi buena memoria y de mi vocabulario para sacar la mayor nota del salón en un examen para el cual no había estudiado ni un poquito.

Cuando estaba en el colegio y me mandaban a resumir textos siempre sabía que la calificación iba a ser buena. No me mataba mucho analizando todo ni condensando la esencia del texto, simplemente ubicaba las ideas principales de los párrafos y escribía la misma cosa con otras palabras. ¡Benditos sean los sinónimos! Si la oración era "El hijo de Paul, que llevaba el mismo nombre, tomó asiento mientras aguardaba su turno", yo escribía "Paul Jr se sentó a esperar", y la maestra era feliz!

Y lo pude hacer gracias a la cantidad de letritas que han pasado frente a mis ojos, sinceramente creo que todo éxito que pueda haber tenido hasta ahora se lo debo a eso: a mi amor por la lectura. Porque vamos a estar claros, no se lo debo a mis ganas de trabajar, ni a mis ganas de estudiar, ni a mi constancia, ni a mis grandes esfuerzos, porque people, ninguna de esas cosas ha existido jamás!

Me he aprovechado de la lectura para quedar bien toda la vida! Recuerdo que cuando estaba en segundo grado, un día saliendo del colegio fui con mi viejo al odontólgo y pasé la tarde sentada en la sala de espera sin tener algo en que ocuparme, así que para no morir de aburrimiento empecé a leer aleatoriamente algunas páginas del librito de historia que cargaba en el morral y lo último que leí fue la unidad referente a la Batalla de Carabobo. Al día siguiente en clase, justamente nos tocaba ese tema y la maestra Carmen nos dictó un párrafo del libro; yo, que lo había leído menos de 24 horas antes, recordé textualmente la última línea y la dije en voz alta antes de que ella lo hiciera. En ese momento cerró el libro y pasó el resto de la hora de clase alabándome y diciéndoles a los demás niños que debían ser como yo; nunca voy a olvidar aquella frase "porque se nota que María Alejandra estudia"... JA! Si ella supiera...

Así fue siempre, incluso estando en la universidad escuchando una exposición, el profesor le preguntó a una muchacha si sabía qué significaban varias palabras que había usado mal, y al no recibir respuesta se molestó y nos dio un sermón larguísimo, y le ofreció un punto extra a quien supiera definir las palabritas. En este momento no las recuerdo todas, lo que sé es que yo expliqué la cuestión, no porque me haya matado investigando antes para dominar el tema, sino porque eran palabras que alguna vez me había topado en mi acostumbrada actividad de la niñez: leer el diccionario en el balcón. Desde entonces hasta hoy, ese señor que es uno de los profesores más respetados de la universidad, me presenta como "una de sus mejores alumnas".

En fin, les estoy contando esto con la misma intención atrevida con la que he escrito posts anteriores: hacerles una recomendación sobre sus chamos. Y digo que es una intención atrevida porque podrán muchos pensar "¿Con qué autoridad me va a aconsejar sobre ese tema alguien que ni siquiera tiene hijos?". Bien, si lo piensan lo comprendo, pero como siempre digo, en unos años deténganse a pensar si tengo o no razón.

Lo que les recomiendo es que estimulen en sus niños el gusto por la lectura, no para que sean como yo, ¡no!, ser así de flojos y de oportunistas no es bueno; sino más bien para que siempre cuenten con esa arma casi infalible que es SABER cosas, cosas que no necesariamente son demasiado trascendentales, pero que en algún momento les pueden ser útiles.

23 comentarios:

* M a r u dijo...

No hace falta tener hijos para dar un buen consejo... Me has recordado a Emily, porque ella pasaba mucho rato en el carro mientras viajaba por toda Venezuela jugando nacionales y regionales de tenis des de que tenia 8 años. Y como se la pasaba con mis Padres (el Prince y yo trabajábamos), pues la niñita leía EL ALMANAQUE MUNDIAL que toda la vida ha estado en los carros de mi Papá, o algún libro que le sobrara a mi Mamá... (Siempre ha llevado libros a todos lados). En el peor de los casos? El Periódico. Desde El Nacional llegando a Meridiano.Hoy Emily lee TImes, FOrbes, Ernesto Sábato, Tolkien... y es la mejor alumna de todo su High School (claro, lleva ventaja porque en el Melting pot los chamos no leen ni las entradas a los juegos de los Marlins)... Creo que es la única persona que lleva el tracking de los países nuevos y sus capitales, que sabe quiénes son los presidentes, que conoce de monedas y estampillas... imagínate que el otro día, estábamos en la oficina y alguien mencionó una frase de SOCRATES. La cara de todo un panel de publicistas bilingues cuando Memi dijo, si, eso fue en el libro tal, capítulo tal cuando estaba pasando tal cosa.... Jajajaja... ese dia me gradue de Mama Oronda (aunque confieso que ha sido tambien mucha suerte), jajaja...
Besitos. Y con con casi 18 años de experiencia en las lides maternas suscribo tu consejo al 1000 %?
TQM

Ari dijo...

Veridico lo que escribes Mariale, la lectura constante de cosas medianamente interesantes y comunes (no necesariamente clasicos de la literatura)nos da ventaja de opinar en cualquier contexto, aunque esto a veces nos hace pasar como eruditos ¿Malo?, hay que leer cualquier cosa, asi sea un Selecciones o como menciono la comentarista anterior un Almanaque Mundial, un libro de historia de primaria, lo que sea es ganancia y hay que inculcar esto en los niños por encima de la basura de tele que nos gastamos...

Tu anecdota de la batalla de carabobo me recordo algo parecido que me paso en la universidad, yo tenia la mania de siempre andar leyendo un diccionario averiguando el significado de las palabras mas raras, no se porque un día busque Axioma y se me quedo en la memoria, un tiempod despues una profesora en la primera clase pregunto alguien sabe que es un axioma? y yo como robot respondi enseguida "es una proposicion tan evidente que no debe ni necesita ser demostrada" jajaja todos me quedaron viendo como si fuera el propio nerd pero ya no necesite estudiar mas esa materia, el mismo primer dia ya estaba aprobado... Chaito Mariale

Rossy dijo...

Mariale,
Que cierto es lo que dices acerca del hábito de la lectura. Recuerdo que en bachillerato, mi profesora de Castellano tomaba mis examenes para leerlos en voz alta, claro, yo era practicamente la única que leía los textos que mandaban a leer, y luego siempre entregaba el examen de primerita, y me ponía de "todos colores" porque era muy tímida en ese entonces.
Bonitos recuerdos me trajo tu post de hoy!
Un besito!

Yesly dijo...

Mariale buenisimo tu consejo, recuerdo que era una niña aún cuando leí por primera vez un libro de poemas que mi mamá tenía abandonado y empolvado en la biblioteca de la casa, me encantaba, lo leía una y otra vez, recuerdo también que la primera novela que me leí, tendría unos 11 años cuando eso, fue Cuando quiero llorar no lloro, y me encantó... todo eso me ha servido de mucho no sólo para hablar de literatura cuando se debe, hablar de ello me apasiona, sino también para pulir el lenguaje, y qué decir de los 5 años de estudio de comunicación social, esas lecturas me han servido mucho y más aún el hábito me ha facilitado la lectura de trillones de libros más...

Me parece que es un excelente consejo, no sólo para los chamos, creo que nunca es tarde para leerte un libro, tengo un amigo que nunca se había leído una novela, lo hizo por primera vez a sus 24 años, fue el túnel de Sábato y lo positivo fue que le encantó y ahora ya tiene algo de que hablar aparte de lenguajes de programación...

Bueno un saludote,
Yei

Euchy dijo...

Es el mejor consejo que puedes dar, querida.

ernesto ruiz (feat the goddamn devil) dijo...

uhm...

me ha agradado mucho el consejo.

y eso de la lectura es buenisma, aparte que te hace muy inteligente, ehace que no te creas todo lo que se ve por alli, asi que muy bien, te lo dice uno que no leia y bueno le agarro el gustico hace poco, por lo menos para empezar un libro como "la vida sigue" de Rafael Osio Cabriles es muy util, tu sabes cuentos cortos con sustancia para atrapar nuevos lectores

Deberias dar consejos seguidos, a ver si alguno coge nota y lo pone en practica

Saludos te sigo leyendo

Jime... dijo...

yo no te voy a contradecir... soy adicta a la lectura jejejeje

es el alimento del alma, digo yo...

y creo que es algo asi como hereditario... o capaz es eso de que siguen el ejemplo, no se que es, pero los mios leen (bueno, el de tres años inventa, pero ahi va jajaja)

buen consejo :)

Saudade dijo...

Por fin conozco a alguien como yo, que estoy obsesionado con la lectura, y todo el mundo piensa que soy inteligentísimo y que estudio un montón, pero resulta simplemente que leo mucho :(

Waiting for Godot dijo...

Lamentablemente la lectura no es algo que les entra a todos por igual, conozco gente que no lee y sabe mucho y gente que aun leyendo... Besos Mariale, es bonito que incentives ese placer que es leer.

Genín dijo...

Hola, mi niña mala!
Puf, ya te echaba de menos!
No se que voy a hacer con el reader con mas de 400 entradas sin leer...jajajaja
Borraré y empezaré de cero.
Siempre das buenos consejos...
Besos dulces y enormes con salud

Nuvolari dijo...

Confieso que a mi edad han sido contados los libros que han pasado por mis manos, a excepción de los utilizados durante el bachillerato.

A pesar de no poseer una vasta cultura literaria, he logrado salir airoso de varios episodios en los que me agarraron fuera de base.

Al igual que tú, tengo la habilidad de resumir textos sin darme mala vida. Sin embargo, nunca tuve una capacidad de retención lo suficientemente alta como para considerarme excelente alumno; era bueno, pero no más allá de un 17. Rara vez llegaba al 20, y eso cuando ya había memorizado cada número, cada resultado de una operación, cada letra y signo de un parrafo como si de mi cédula y nombre se tratasen.

En primaria era de los que estudiaba con dias de antelación, que hacía cuestionarios y hasta que no fuese capaz de recitar la respuesta al menos 4 veces seguidas no me sentía capaz de continuar. Y así se me iban los días en más de 50 preguntas por materia. Recuerdo uno en especial, creo que en 6to grado; en el cual logré aprenderme 57 preguntas y respuestas de historia bastante largas, en un solo dia.

En bachillerato (y algunas veces en la universidad) fui de los que estudiaba siempre la noche anterior. Una epoca por vagancia y otra por exceso de trabajos.

Un dia en 3er año hubo un examen sorpresa, en el cual nos tocaba analizar algunas frases historicas. Una de ellas era "Moral y luces son nuestras primeras necesidades". No sabía que responder, asi que me puse a decir cosas que pensaba a cerca de la frase, por supuesto, no a modo personal. Nunca supe el resultado de dicha prueba, pero meses despues me enteré -según le contó este profesor a mi papá- de que habia dejado impresionados a todos los profesores con la respuesta; que por cierto, era bien extensa. Supuestamente fue la mejor repuesta de examen alguno hecho en ea basura de liceo, vaya usted a saber...

Puede que yo no sea un tipo muy inteligente, pero siempre me he sentido afortunado porque se que puedo hilvanar ideas tanto de manera verbal como escrita, que sean lo suficientemente entendibles.

A pesar de todo, siempre he sentido que escribo mejor de lo que hablo. Me siento más comodo expresandome a través de las letras. Me parece algo más espontaneo y fluido. No se por qué, pero no me gusta explicar las cosas de manera verbal, me provoca inseguridad y por ende las ideas que debía expresar se pierden y quedo en blanco. Por ello cuando me han ofrecido un espacio en radio para un programa deportivo he tenido que rechazarlo, por temor a no expresarme con claridad, como lo hago a través de la escritura.

Quizás por ello despues de viejo es que me he dedicado a leer muchas cosas, especialmente en Internet.

Sabes, acabo de recordar algo que me pasó en 5to grado mientras tomaba dictado. La maestra de pronto soltó un nombre que jamáz habia oido ni leido, y yo lo escribi correctamente en mi cuaderno. "Tchaikovsky", desde ese día me sentí diferente. Siempre yo era el lider de los equipos de trabajo, el que redactaba, el que daba directrices de todo cuanto debía hacerse, incluso en mis nefastos días en la escuela de periodismo.

Si algún dia llego a ser padre... ...espero que mis hijos no sean como yo. Les enseñaré el valor de la lectura y les mostraré el camino que no tomé por estar pendiente de otras cosas.

Besitos Mariale :D

Nuvolari dijo...

Ahhh y otra cosa, siempre era yo el que debia hacer la lectura en clase, en todos los grados y hasta en el liceo. A veces se burlaban de mi forma de leer, porque pensaban que iria ser locutor, actor o algo asi, cosa que nunca quise por lo explicado en la respuesta anterior. Mientras ellos tenían miedo escenico, balbuceaban, hacian pausas innecesarias, intentaban descifrar alguna palabra o se saltaban pausas.

A pesar de ser un tipo timido, creo que esa condición se va cuando tengo donde escribir. Siento que puedo expresarme con libertad de esta forma.

Besitos otra vez :D

Otto dijo...

Mariale! justo leía en el prólogo de un libro que me regaló la Rigo, que deberíamos considerar la lectura como un acto de resistencia... y pasa a explicar cómo es eso y cómo nos hemos convertido en lectores en tránsito, pues aprovechamos un bus, tren o avión para leer, lo que es también en sí mismo un acto de resistencia a la falta de tiempo, al bombardeo mediático, al ajetreo diario, etc...

Beso!

Nigger dijo...

Yo seguí siempre esa premisa de máximo resultado con el mínimo esfuerzo... de hecho, mi premisa era: "seis es suficiente, lo demás es vanidad" (seis era la máxima calificación aprobatoria).

No puedo estás más de acuerdo contigo en que el fomento de la lectura es, si no el mayor, uno de los mayores y mejores activos que uno puede tener en la vida. Te amplía las oportunidades de una manera exponencial y como cuentas en tu post, se reflejó en la escuela, pero seguramente seguirá aplicando en el resto de tu vida.

Acá hay una librería que se llama Ghandi y tiene unos anuncios espectaculares realmente buenos para fomentar la lectura, como estos, estos o estos.

violeta dijo...

Leer no sólo te permite " zafar" ( a mí me pasó algo parecido en la escuela y dps en la facultad) sino que te permite despegar....
Yo me volví adicta a la lectura desde muy chica, se ve que me embrujaba que me leyeran cuentos y por eso mismo me moría de ganas de aprender a leer. Me parece que eso tbn es imporatnte: una voz querida que te vaya adentrando en la magia de los relatos.
Salute, Marialé y gracias por la visita a chicasenterapia

Baakanit dijo...

Tremenda sorpresa que me he llevado con la Flaka.

Me hiciste recordar el método infalible de un amigo mío para analizar obras literarias en el bachillerato. El se leía el primer y último capítulo, de ahí sacaba su resumen.

En mi país te dirían Allantadora, no sé si esa palabra se use por estos lados.

Ese consejo que das le sirve a muchos adultos también, saber en realidad no pesa.

Maie dijo...

Pero has comenzado diciendo una cosa veridica, no es solo leer sino tener buena memoria y ademas anadiria yo (sorry no tengo la egne ni acentos aqui) la comprension de la lectura. Porque hay mucha gente que lee pero no entiende ni papa y luego te cuenta cualquier cosa que no tiene nada que ver con lo que leyo. Igual ocurre al oral... hay gente que tal vez por falta de atencion entiende todo alreves...
Pero si, estoy de acuerdo contigo... yo a Luna le compre libritos desde que tenia 3 meses pero como aun no pasamos la etapa del "raton come carton" no me sirven de nada. La unica forma es cuando me siento con ella a ver los libros pero por el momento no me para ni medio porque esta concentradisima en tratar de quitarmelo para comerselo.
Tengo guardado en el armario para cuando ya este en edad, un cuento que compre en Imaginarium en Espana, en espanol y que ademas trae a los personajes del cuento en peluche... digo yo me acuerdo cuando era chiquita que me parecia un sueno poder ver en tridimensional a los dibujitos de cualquier libro... asi que le leere el cuento en las noches y la dejare dormir con los personajes del cuento... claro habra que esperar que se nos civilice la Lunita porque por ahora sigue siendo el clover de la pelicula...desturye todo lo que pasa por sus manos...

Mariale divagando dijo...

Maru,
el ejemplo que has dado es perfecto!
Ahorita si la gente va a llevar al chamo en carro durante varias horas, le dan un Game Boy para que se empobrezca el cerebro matando bichos, o un Ipod para que se empobrezca el cerebro viendo videos de reggaeton. No se les pasa por la mente darle un libro!
Por cierto, también leía (y leo- el Almanaque Mundial.
:-)

Ari,
pasar por "eruditos" no es malo; mas en mi caso, te puedo asegurar que no lo soy! Hay muchíiiiiiiisimas cosas que ni idea!
Pero sí es muy bueno tener esas herramientas que se usan en esos casos (como mi Batalla de Carabobo y tu Axioma).

Rossy,
incluso en mi etapa de más flojera en el colegio, Castellano siempre fue mi mejor materia.
Ya tenemos algo en común!

Yesly,
mi primer libro ever (con el que aprendí a leer) fue "Los tres cochinitos" cuando tenía 3 años jajaja creo que ya conté la historia en un post anterior.
Pero el primer libro serio, la primera novela, no recuerdo! Si no me equivoco fue "El viejo y el mar", cuando estaba por cumplir 11 años también.

Euchita,
tú también sabes de eso, no?
:-P

Mariale divagando dijo...

Ernesto,
debo disentir de tu aseveración de que la lectura te hace inteligente... La lectura te hace culto, instruido, te desarrolla la creatividad, la capacidad de análisis, la memoria, te da un vocabulario amplio... Pero la inteligecia? mmm no!, eso no está en los libros, my friend!
Por otro lado, celebro que ahora te guste leer, nunca es tarde para descubrir nuevos placeres.
Por aquí otra admiradora de Osío!
Y no doy muchos consejos porque me llego a poner fastidiosa! ;-)

Jime,
de tus peques no tengo la menor duda de que les va a gustar leer! En serio.

Saudade,
a veces da un poquito de tristeza, no? Ojalá realmente fuéramos intelígentísimos! :-P

Wait,
cierto! He visto ambos casos!

Genín,
mi lindo, qué bueno tener un comentario tuyo!!! Es el primero en un buen tiempo. Te he extrañado!!

Mariale divagando dijo...

Tazio,
a mí eso de memorizar respuestas, siempre me pareció una tortura!!
Iba a decir que yo también estudiaba la noche anterior, pero la verdad es que ni eso! (Dios! Qué vergüenza!). La verdad verdadera es que yo asistía a la clase y me grababa toda la paja que hablara el profesor. Si era muy complejo, un ratico antes del examen leía algunos apuntes y entraba a presentar...

Yo creo, Tazio, que sí eres un tipo muy inteligente! Este mismo comentario es la prueba de ello.

Que te comunicas bien por escrito, ya lo he notado! :-P

Yo también prefiero escribir que hablar, pero si hay que hablar, no me da miedo.

Cuando seas padre, si tus hijos heredan tu inteligencia y se suman ese camino que les muestres, es posible que controlen el mundo! :-p

Mariale divagando dijo...

Señorito Ottito,
primer comentario suyo desde el otro lado del charco! Qué éxito!
Yo leo poco mientras voy rodando, no me gusta. Pero me da mucha alegría ver, por ejemplo en el Metro, que hay muchas personas que llevan libros, en especial gente joven... Mientras así sea, habrá una esperanza!

Nigger,
si supieras que yo siempre tuve calificaciones altas, aunque ya dije que no fue porque me esforzara mucho.
Me ha costado ver los anuncios; intentaré más tarde.

Violeta,
bienvenida!
Yo también moría por aprender, pero por otros motivos...

Baakanit,
ese método de tu amigo es muy usado, pero yo lo odio!! Para mí el máximo placer de analizar el libro, era leerlo!
La palabra no la conozco.

Maie,
la comprensión de la lectura... Importante!
Cuando daba clases de Comprensión y Expresión Lingüística, me horrorizaba ver que los bachilleres no entendían ni la mitad de los textos que supuestamente habían leído, y hasta memorizado.
Sobre la Lunita come cartón, es normal!! Está muy chiquita!!

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

En la escuela siempre les aconsejaba a mis compañeros que leyeran bastante...así, no tendrían tantos problemas con la ortografía. Claro que no tenían que hacerme leer...yo solito agarraba lo que pillara a la mano (con decirte que, cuando pequeño, leía los créditos de las películas).

Entonces, me pasaba algo similar a ti...como estudiante, tenía una buena memoria y con eso agarraba confianza; lo malo es que la tomé en exceso y eso me pasó la cuenta en la Universidad.

Recuerdo que estaba en Sexto de Primaria en un colegio nuevo...clase de Castellano y, por alguna razón, saqué a colación la palabra "concordancia"; me gané el cariño del Profe Figueroa.

Gracias por permitirme compartir estos recuerdos contigo y tus lectores. Saludos afectuosos, de corazón.

Benedetto dijo...

Tu post me ha resultado interesante.

( Me gustò muchìsimo )




Gracias!