miércoles, 19 de noviembre de 2008

De niñas tristes...

Sobre esto quería escribir ayer


Quienes me leen desde hace tiempo deben estar acostumbrados a que escriba sobre gente que no conozco, gente a la que vi un día en la calle y me pareció interesante plasmar aquí la historia que -sin hablar- me contaron. Si recuerdan posts antiguos como Qué tan abierta? y Patética, deben recordar que cada persona que veo representa para mí un caso de estudio; por eso cuando voy a sentarme en una sala de espera de un médico o a hacer una cola en un banco, no me llevo un crucigrama ni un sudoku para pasar el tiempo (si acaso, puedo llevar música), tampoco le saco conversación a la persona a mi lado para pasar el tiempo (y ruego que a dicha persona no se le ocurra hacerlo), porque paso el tiempo observando a la gente a mi alrededor.

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Hago un paréntesis en lo de la observación para contarles algo sobre mi tía (sí, la viejita, la hermana mayor de mi progenitor, la que lo crió a él y me crió a mí y que aún vive conmigo). Cuando ella nació mi abuela era REALMENTE MUY POBRE, en lo material era poco o nada lo que podía darle; y si hablamos de cosas no materiales sino más afectivas, tampoco fue mucho porque, si bien no dudo que la haya querido, la verdad es que también era REALMENTE MUY IGNORANTE, no sabía cómo debía actuar ni como responder a la situación más sencilla, no sabía cómo se debe tratar a los niños, ni mucho menos sabía como compensar sus carencias materiales o afectivas, cómo compensar el tiempo que no le dedicaba por estar trabajando, cómo compensar el no tener padre... No es su culpa, ella simplemente no sabía.

Cuando tenía como un año y medio, se enfermó y mi abuela la llevó al médico para saber cuáles eran las causas de las fiebres, los desvanecimientos, la total inapetencia... Después de examinarla, el doctor concluyó que no era algo físico. Sí, le dijo que no había medicamento que pudiera recetarle, porque lo que esa niña tenía era una profunda TRISTEZA.

La primera vez que me contaron ese episodio debo haber tenido 10 años, desde entonces, no me lo he podido quitar de la mente.

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Volviendo a la observación...

El lunes acompañé a mi progenitor a una agencia bancaria, mientras él hacía la cola yo me senté en un lugar que me permitía ver todo el salón (no lo busqué así, era la única silla disponible). Desde allí vi entrar a una señora que llevaba cargada a una bebé de aproximadamente año y medio de edad, junto a una muchacha (muy parecida, así que asumo que es su hija) que llevaba cargado a un bebé de unos dos meses; estaban despeinados, no muy limpios y con los zapatos llenos de fango; no eran indigentes, pero sí gente que se le nota que vive en condiciones muy duras. La señora fue a sentarse en una silla que le cedieron, puso a la niña a caminar y recibió al más pequeño, mientras la chica iba a hacer la cola.

Yo, que no puedo evitar ponerme como una idiota cuando veo a un niño, empecé a hacerle muecas a la enana, a llamarla, a reírme con ella, y me pareció en extremo desolador ver su expresión neutra, incapaz de reír! No es una expresión como la que tenía yo en mis fotos de bebé o como la expresión de la enana de Pablo, que los argentinos definirían como CARA DE ORTO! No! Ésta no era una niña malencarada, era una niña con la mirada perdida, sin el menor atisbo de emoción en su rostro, era una niña profundamente triste, así como mi tía.

Creo que no es necesario decir que me dolió verla, no sólo porque me recuerda el sufrimiento pasado de alguien que amo, sino porque me hace sentir MUCHA IMPOTENCIA por el sufrimiento presente de ésa y de muchas otras niñas.

Desde el lunes he estado recordando a esa niña y tratando de convencerme de que ella podrá crecer y convertirse en alguien como mi tía, alguien que no recibió la mejor educación pero fue capaz de dársela a un montón de niños que ni siquiera eran suyos, que no se sintió protegida ni amada pero que por alguna razón dentro de sí tiene incalculables cantidades de amor para dar.

21 comentarios:

Pablo J dijo...

Esa historia no me la sabía. Es distinta esa cara que la de mi enana. Pero lo que más da tristeza es la frecuencia con que se pueden ver esas caritas en este país y en muchos otros.

Como tú dices, ojalá y esa niña cuando crezca logre ser alguien de bien, así como tu tía, alguien que rompa el ciclo, que se supere a si misma y sea una persona de bien... porque las posibilidades de que no sea así son altas, lamentablemente.

Saludos...

Yesly dijo...

Ay Mariale y cuántos niños no hay por el mundo con esa mirada perdida? eso si duele...

Waiting for Godot dijo...

No debemos olvidar que a los inocentes siempre los protege Dios. Besos.

Eli dijo...

Cuando se trata de niños tristes el corazon se me arruga demasiado, los niños TODOS tienen no solo el derecho sino la obligacion de ser felices...me da tanto dolor ver caritas tristes que te entiendo absolutamente...

Besitos Flakita!

Mariale divagando dijo...

Pablo,
eso es lo que más me atormenta, saber que es poco probable que rompa la tendencia.

Yei,
MUCHOS!
:-(

Wait,
sabes? A mí me gusta pensar eso, que al inocente lo protege Dios. Es más, como la canción de Our Lady Peace dice que "we are all innocent", me gusta creer que Dios nos protege a todos.
Pero he visto TANTAS cosas, tanta gente que sufre, tantos inocentes asesinados, tantos niños abusados... que me pregunto qué tan efectiva es esa protección.

Mariale divagando dijo...

Elita,
escribimos al mismo tiempo...
Pues sí, ellos tienen derecho a ser felices y nosotros la obligación de hacer que lo sean.

hanniani dijo...

Duele, verdaderamente , mirar a un niño o a una niña que no tengan luz en su mirada...Muchas veces me he preguntado cuantos abrazos, cuantos besos, cuantas palabras les pueden hacer falta para sentirse amados y poder dejar de sufrir...
Espero en Dios que algun dia esta niñita ,y todos los que viven como ella , lleguen a brillar como tu tía...
Abrazos!!!

jose montalvo dijo...

En verdad es doloroso ver a niños condenados a una vida de extrema pobreza e ignorancia, cuando no de delincuencia Y pensar que Chacumbele decía que no podía dormir pensando en los niños pobres..que cinismo

* M a r u dijo...

Ojala que rompa el ciclo...

Sir Nick... dijo...

Entre esta historia y la de tu niña que "No extrañan..." pienso mucho en la posibilidad cada día mas cierta de no tener niños..

Capochoblog dijo...

Suscribo totalmente a Maru... ojala...

Besos.

Bluesoul dijo...

diré algo que han dicho todos...pero es triste que como esa niña hay miles más en todo el mundo...ojalá sea una persona de bien en el futuro...

saludos

pd: y en eso también nos parecemos yo me pongo MONGÓLICA cuando veo a un niñito haciéndole muecas....

Bluesoul dijo...

por cierto que se me olvido decir...me gustaron muchos los post patética I y II jajajaja

saludos

ernesto (the goddamn devil) dijo...

vaya...
como dijo Pablo,y lo peor es que esas caras las estoy viendo como muy seguido, y las que no reciben agresiones de los padres y pueden ir por ese camino.
ah,la infancia... como te han maltratado.
Saludos

Gabriela dijo...

ni hablar..... hay cosas que jamás en la vida voy a poder entender...si tratas de buscárle una explicación de amargas mas la vida.....

cuando se trata de niños o animales maltratados se me sube la sangre a la cabeza de la rabia.........

Gabriela dijo...

ya te tomaste la marta????

conchale vale pues chica....pruebala por mi siii????

Maie dijo...

sin palabras

atafagada dijo...

Me da mucha rabia ver esa situación, todo niño tiene como primer derecho el ser concebido con amor, ser deseado, querido...
Sir Nick, no hay nada más maravilloso que ver la sonrisa de un hijo, escuchar: mami, papi los quiero y sentir su calor en el primer abrazo de la mañana...

Mañana Diá de los Derechos del Niño.
Saludos...

Jime... dijo...

Que historia tan fuerte... que bueno que la cuentes tambien, hoy por hoy, creo, seria medio raro que un medico diera ese diagnostico, seguramente diria que tiene vaya a saber que cosa que se arregla con alguna pastillita.

Lograste que yo pudiera poner en palabras y entender ess miraditas que uno a veces se cruza y cae raro, se siente como un vacio... es verdad, es tristeza.

Ojalá crezca y pueda lograr revertir eso, como tu tía, OJALá!!!

Ale Calcines dijo...

Sabes? mi suegro esta por estos lados(Holanda) viene de nuestra muy golpeada Venezuela...y sabes que es lo que mas le asombra de este país? Que los niños sonríen,que son niños y solo se preocupan por eso...por ser niños...

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Eres bien analítica...no sé si alguna vez te he preguntado qué estudias, porque estás pintada para la Sociología.

Es impresionante ver cómo lo somático influye en grados tan importantes que le hace mal al cuerpo. Esa energía que envías espero le haga bien a la nena...y a tantos otros infantes.

Saludos afectuosos, de corazón...y qué corazón tienes, pese a lo arisca que pareces ser a veces, jajaja.