Tratando de no redundar sobre Cristiano Ronaldo
En vista de lo anterior, no quiero decir que Cristiano Ronaldo sea el mejor jugador del mundo, pero sí tengo que decir que es el futbolista más en forma del momento, que su habilidad es casi sobrenatural y que está muchos -MUCHOS- puntos por encima del nivel promedio de los jugadores de los grandes clubes de Europa, es decir, es superior a los mejores del mundo.
Cualquier cosa que digamos sobre su magnífico fútbol, no es más que redundar... Debo entonces usar imágenes para ilustrarlo?
- Acá se le ve marcar un gol como los grandes, desde una posición incómoda, en la que lo más lógico era buscar al compañero "mejor ubicado". Pero él se tiene confianza y busca la portería:
- Y esto es simplemente una joya, una obra de arte, una sublime creación de los dioses:
- Ambas jugadas son de un mismo partido, el que ganó ayer el Manchester United 2-0 frente al Portsmouth. Esto es parte de una entrevista posterior:
Como no quiero redundar, no voy a escribir más sobre su juego, sino sobre él, como persona.
Recuerdo haberlo visto brillar en la Euro 2004, dando todo de sí a su Selección, pero lo veía como un muchachito malcriado, pendenciero, individualista, con complejo de superestrella... Tenía 19 años.
Lo recuerdo en la Champions 2005, cuando el Manchester cayó eliminado en la fase de grupos, sin acceder siquiera a la Copa UEFA. Su equipo estaba siendo humillado, y él estaba pendiente de mirarse en las pantallas gigantes y peinarse con los dedos... Estaba por cumplir 20 años.
Y lo veo ahora, tan centrado, jugando no sólo con la velocidad de sus piernas jóvenes sino con la sapiencia de un veterano, marcando más goles que los delanteros de área, echándose el equipo al hombro, guiando a hombres mucho mayores que él... Y no puedo creer que sea el mismo, no puedo creer que haya madurado tanto en tan poco tiempo, porque este "nuevo Cristiano" apenas va a cumplir 23 años la próxima semana.
Esa madurez no sólo queda en evidencia por los resultados, sino por su actitud. Por ejemplo, esta temporada le marcó dos golazos en Champions al club que lo formó, el Sporting. Y en lugar de correr a celebrarlos, en ambos casos de acercó a la grada, a pedirle perdón a la afición.
El niño atorrante que hace 3 años insultaba a los compañeros por fallar un gol, hoy en día lo entrevistan después de mandarse semejante partido y le comentan sobre el gran momento que está viviendo, y es capaz de decir simplemente que les agradece a sus compañeros...
¿Ven cuánto hay de bello en este deporte?



























