sábado, 18 de abril de 2009

Divagación sobre los milagros

MC escribió un post que me gustó mucho. Ahora que releo el comentario que le dejé ayer, veo que fue una divagación larguísima y confusa que, además, no tenía mucho que ver con el tema que ella tocó; pero es que, como siempre, escribí en el comentario exactamente lo que me hizo pensar el post. Ella escribió sobre los instantes mágicos y yo comenté sobre los instantes mágicos y perfectos que, para mí, son la descripción exacta de lo que es un milagro.

Cuando pronuncio la palabra MILAGRO, nunca es para referirme a algún Cristo que llora sangre o a la instantánea curación de un enfermo al humedecer sus dedos con agua de la gruta de Betania, a eso le doy un nombre de cuatro letras: PAJA! En mi vocabulario, un milagro se refiere a algo que tenía tan ínfimas probabilidades de ocurrir que se consideraba imposible, o que si ocurre uno no se entera, o que ocurre y todo el mundo se entera pero nadie consigue explicarlo a ciencia cierta.

Podría pensar en muchos milagros, pero en este momento se me viene a la mente uno influenciado por el post que Maie escribió ayer sobre unas aves e insectos cuyo vuelo describe un perfecto movimiento rectilíneo uniforme (Por si se les olvidó la clase de física del colegio: movimiento en línea recta a velocidad constante durante toda la trayectoria). Un fenómeno así es un milagro. Y me ha recordado otro episodio con aves, que paso a relatarles a continuación...

Un domingo en la tarde, hace más de un año, al salir al estacionamiento del CCP (centro comercial totalmente MUERTO de este pueblo) con mi madre y una amiga, nos quedamos unos minutos paradas junto al carro contemplando maravilladas a una numerosísima bandada de aves. Pensábamos mirar hasta que terminaran de pasar, pero como parecían seguir llegando más y más, decidimos irnos.

Rodamos con tráfico como un kilómetro (Pablo, es ésa la distancia?) desde la salida del estacionamiento hasta el retorno, y un kilómetro más desde el retorno hasta volver a pasar frente al estacionamiento, y todavía nos seguía acompañando la nube de pajaritos igual de poblada, describiendo figuras casi imposibles, en movimiento nada rectilíneo, nada uniforme y nada silencioso.

Al llegar al distribuidor que lleva al centro del pueblo nos desviamos de la ruta de vuelo de los pajaritos y dejamos de verlos, pero ellos seguían pasando en iguales cantidades; o sea que no sabemos cuánto tiempo más estuvo el cielo manchado de figuritas oscuras que se movían juntas.

No sólo lo vi como un milagro por la cantidad de pajaritos, ni por su canto ensordecedor, ni por lo que me hicieron sentir; sino porque hasta donde sé no hay un movimiento migratorio de alguna especie de aves que pase justamente sobre Maturín en alguna época del año, más bien fue algo totalmente fortuito y yo tuve la oportunidad de verlo.

Recuerdo haber pensado en voz alta: Por qué no tengo cerca a algún curita para mostrarle lo que es un milagro y para decirle "Mira pendejo, allí está Dios!". Porque ustedes saben que aunque odio las religiones sí creo en Dios, y siempre he pensado que no está "en los cielos a la derecha del Padre" ni mucho menos en una figura de yeso dentro de una catedral, creo que está en las pequeñas cosas, en el aire, en la lluvia, en los animalitos... Y siempre he creído que sus milagros (los milagros de los que YO hablo) son su forma de mostrarnos su poder: cosas que están fuera de nuestro control, que nosotros jamás podríamos crear y que, sin embargo, suceden allí en nuestras narices.

Cada vez que hablo de milagros, se trata de cositas así de insignificantes, de ésas que se ven todos los días y que nadie toma en cuenta. Ya lo dije antes, son cosas que no se pueden explicar ni definir ni clasificar, como el amor, como la ternura, como las ideas que surgen de pronto, como los recuerdos que despiertan con un olor... ¿O acaso alguien puede descomponer y explicar los elementos del amor?, no creo!; ¿Y de la ternura?, como que tampoco... ¿Puede alguien explicarme y darle un nombre científico a lo que sentí la primera vez que mi enano se quedó dormido con la cabecita acomodada en mi cuello y lo que sentía esa tarde cada vez que me olía la franela después de acostarlo? Yo misma me podría exprimir el cerebro buscando explicaciones científicas, pero como tengo claro que no siempre voy a tener las respuestas exactas, lo dejo simplemente en la carpeta de los milagros!

Que YO pueda botar dos lagrimitas escuchando a unos niñitos cantar, aun cuando sufro de una rara dificultad para llorar de dolor o de rabia o de lo que sea, bajo cualquier circunstancia, es un milagro. Que en un mundo tan cochino y vil como este que tenemos, la gente todavía pueda tener gestos de solidaridad, es un milagro...

Va a estar difícil que un día me convenzan de que en medio de un rosario a la Rosa Mística, cuando iban por el tercer misterio, todos se miraron las manos y las tenían llenas de escarcha. Va a estar difícil que les crea que se les apareció San Bartolomé y les transmitió un mensaje que no deben divulgar. Pero si me dicen que estaban teniendo un día de mierda y de repente volvieron a sonreír después de hablar por teléfono 3 minutos con un amigo que está al otro lado del mundo, lo que va a cruzar por mi mente -aunque no siempre lo diga- es "Pana, te ha ocurrido un milagro".

16 comentarios:

Capochoblog dijo...

Como lo he visto siempre: el milagro no está en que ocurra, si no en el como lo percibas. Esa sensación de gratitud por estar en el momento y lugar indicado para ver ocurrir algo, allí radica el milagro. Tener la capacidad de disfrutarlo sin darle más de dos vueltas, allí está el milagro. Sentir que el corazón te bate por algo, eso es un milagro.

Pues si, los milagros son tan relativos como relativa es la capacidad de asombro y aceptación de cada ser humano.

Me alegra que sepas reconocer los que te tocan :) Eso nunca tendrá precio.

Pablo J dijo...

No Mariale, esa distancia es como mínimo de 2 Km, en serio.

La gente llama milagros a esas cosas que su religión llama milagros, a los que yo les tengo una palabra más larga que la tuya: PATRAÑAS!

Sobre movimientos migratorios que pasen por el pueblo no tengo muchos datos. Lo que sí te puedo decir es que los hay. Hace varios años estuve conversando con un señor sobre eso.

Aunque ya no se ve tanto como antes (la contaminación en el pueblo cada vez es mayor), hay una época donde el centro se nubla completamente con los pajaritos, y todos los cables de alta tensión están llenos de ellos. Tú seguro que recuerdas los "regalitos" que dejan en los carros. Hace mucho que no pasa (afortunadamente), pero igual cuenta.

Claro, eso no tiene que ver con el post de los milagros, y no trato de echar (o debería decir "hechar" como la foto de ayer jaja) por tierra tu historia, sino por el contrario afirmarla. El asunto es que, aunque haya dicho movimiento migratorio, no deja de ser impresionante y, sí, milagroso, ver todo ese espectáculo desde aquí abajo. Es milagroso ver que seres con un cerebro del 1% del tamaño del nuestro puedan coexistir y, más que eso, organizarse de tal manera, que nosotros jamás podríamos debido a nuestra naturaleza egoísta y estúpida.

Bueno, ya divagué bastante y debo ir a donde nunca vamos (SIGO), a comprar algunas cosas, entre ellas unos vasos con pitillo para la enana.

Saludos, que tengas buen día ;P

Rossy dijo...

Concuerdo contigo, los milagros son justamente esos instantes mágicos, a veces breves pero siempre perfectos. Esos que nos muestran que Dios está en todas partes.

Feliz Fin de Semana!

* M a r u dijo...

Los milagros existen...! Claro que existen...
Mil besos!

Mariale divagando dijo...

Nany,
me gusta cómo lo planteaste :-)
Y, ciertamente, no tiene precio!

Pablo,
ahhh ya ves que yo nunca he podido calcular distancias...
Sobre los pajaritos en los cables de alta tensión, supongo que te refieres a los bichitos escandalosos que invaden toda la zona cercana a tu casa una vez al año. Por lo que he observado, ellos por alguna extraña razón se quedan allí unos días, supongo que anidando. Por otro lado, los que vimos ese día eran aves más grandecitas y hacían otros sonidos; sería interesante averiguar más sobre las migraciones.

Rossy,
sí, casi siempre breves; supongo que por eso es que no siempre la gente los reconoce.

Maru,
tú lo sabes y yo lo sé.
:-)

Mariale divagando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jime... dijo...

Ay Mariale, lo pusiste tan claro y simple... me gustó también tener en cuanta lo valioso que es saber verlos, reconocerlos, agradecerlos (como dice Nany)... es verdad :)

Y sobre todo me gustó el final del post, esas pequeñas cosas que a uno le cambian el animo para bien, mas cuando tenes un día de mierd*, realmente son un milagro.

Y me quedo acá recordando varias de esas cositas, claro, con una linda sonrisa :)

Sir Nick... dijo...

Cuando leí lo de "Ahi esta Dios" recorde esto:

¿Qué quién soy? Preguntas,
Y ¿Cómo soy? Quieres saber...

... Pues soy el viento que roza tus mejillas,
y el sol que te acaricia por las tardes.
Soy los ojos de los niños que te miran,
y la sonrisa que aparece en sus caras.
Soy el dolor en los ojos tristes,
y la esperanza en el mañana.


Y me recordarás cuando mires a las nubes,
pues soy el viento en el que contentas viajan.
Cuando veas en el mar a las olas revolotear,
Pues soy el agua que todo lo sacia, que todo conduce.
Me pensarás al ver el polvo del desierto,
pues soy la tierra, quien sustenta al mundo
Cuando sientas frío,
pues soy el fuego que da calor al universo.


Soy el oriente y el occidente, el sur y el norte,
Y soy el centro de la tierra.
Soy todo y nada.
No tengo nombre y aún así,
todos me piden y ruegan, todos me llaman.


Por mí cantan las aves, por mí los peces nadan.
Por mí, respiras el aire, por mí amas.
Soy tu padre y tu madre, tu hijo y tu hermano,
soy el amigo que te ayuda aunque tu falles.


Y el espíritu que llevas...
...Y al que vuelves...


Y aún así preguntas... ¿Qué quién soy ?...
Un abrazo Mariale...

Antonieta H. dijo...

No tengo nada que agregar porque pienso igual y vos lo sabéis jajaja...hace unas horas el Gilberto que tu y yo conocemos me dijo Mariale en miniatura jajaja porque me estaba orinando y no quería ir a los baños asquerosos del del "super"mercado...

Maie dijo...

Interesante!.... volveré con mi comentario...es que estoy canadísima ahora pero volveré

Genín dijo...

¡Coño!
Después de leerte pienso que existe una posibilidad razonable de que esté describiendo un milagro en mi última entrada...jajajajaja
Besos y salud

PIER BIONNIVELLS dijo...

Bueno guapa..
lo has dejado muy claro..Que tengas una buen domingo.
Abrazos.

jose montalvo dijo...

Como de costumbre has tratado un tema bastante complejo con excelente claridad. Estoy de acuerdo contigo, la naturaleza es un milagro, el cuerpo humano es un milagro (la extraordinaria complejidad de tal diseño es en si un milagro). La pregunta para la cual no hay respuesta (ni siquiera en la teoría de Darwin) es quién hizo ese diseño, pues es imposible pensar que eso haya sido producto de la evolución o casualidad.
Un abrazote

Pau dijo...

para mí milagro es cuando las monjitas no te mandan tarea!

no, mentira.

una vez, vino un perro grande en la calle, ladrando muy duro, mis amiguitas corrieron y yo no me pude mover y tenía miedo. pero, me acordé que me dijeron que los perros a veces hacen eso para jugar, y lo llamé con voz muy dura y el perro vino mansito... si hubiera corrido el perro puede ser que me muerda... se había escapado de una casa.

otra vez, en la playa vi con mi papá el sol que salía al amanecer, y era todo rojo, increíble! todo el cielo negro y el sol rojo saliendo así. Yo creo que eso es un milagro también, por que más nunca vi algo igualito.

ahora, mi papá cada vez que me dan una citación del cole, dice milagro ja!

XOXO
Pau

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Me da cierto pudor usar la palabra "milagro" ya que le doy una connotación de la fe religiosa que yo no poseo...¿pero de qué otra forma definir algo totalmente inesperado, inexplicable y positivo?

Es alguna fuerza superior a nosotros...que algunos la llaman dios, otros le ponen destino o azar; pero es algo que escapa a nuestro entendimiento racional y la mejor forma de disfrutarlo es no hacerse tantas preguntas.

A veces siento como un milagro que, con tantos seres humanos haciendo daño a otros tantos de modo directo o indirecto, el Mundo siga dándonos momentos hermosos que sólo tenemos que saber ver abriendo los ojos.

Saludos afectuosos, de corazón.

Luis Alberto dijo...

La gente tiene a olvidar que solo hecho de estar vivos es un milagro. Nos perdemos en el mundo artificial que el hombre ha construido y dejamos de apreciar las pequeñas cosas que realmente son extraordinarias y nadie tiene explicación. Un milagros como dices tu no tienen que ser algo super extraordinario y fuera de este mundo, un milagro somo todos.
Saludos
Luis Alberto