miércoles, 23 de septiembre de 2009

Divagación sobre la "moda" de la paz

Una blogger que ya no escribe (no digo ex-blogger, porque quien ha sido blogger no deja de serlo hasta que cierra todos sus blogs) y a quien respeto mucho, me envió ayer esta presentación, que me pareció bien compartir con ustedes. El mensaje es magnífico!

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En el mail, escribió el siguiente texto: "UNA MARAVILLOSA HISTORIA CON UN MENSAJE QUE NUNCA DEBERÍAMOS PERDER DE VISTA. Y MAS AHORA QUE PARECE QUE PARA ESTAR A LA MODA 'HAY QUE APOYAR LA PAZ'".

Y en realidad esas palabras fueron las que me motivaron a escribir este post. Ya que, por lo que deduzco, ella no está de acuerdo con esos que apoyan la paz para estar a la moda, y yo tampoco!

Según la RAE, la definición de "moda" es la siguiente: "Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos".


Bien, yo creo que ya he contado acá que aprendí a leer siendo muy chiquita y que me interesaba por lecturas que no eran las más adecuadas para mi edad, por ejemplo, a los 6 años me obsesioné por leer profecías; las profecías me atormentaron durante mi niñez, cuando creía que realmente eran cosas que iban a suceder porque sí, inexorablemente. Y después, mientras crecía, dejó de atormentarme la "posibilidad de que sucedieran" y empezó a atormentarme aun más el darme cuenta de que ya estaban sucediendo, tanto esas cosas como otras aun peores.

Todos estos años después, sigo obsesionada por la lectura, por esta necesidad absurda e insana de saber cosas, y por esta maldición disfrazada de regalo, que es el recordar todos los detalles de todo lo que voy encontrando. Recuerdo detalladamente lo bueno, y por supuesto, recuerdo detalladamente lo malo; lo malo que ocurrió, que está ocurriendo y que va a ocurrir, no sólo a mí o a las personas que me rodean, sino a aquellos que no conozco, a los que ya no existen, o a los que aún no nacen...

Una de esas obsesiones de mi niñez fue la guerra. No digo que "cuando aún no la entendía", porque la verdad es que sigo sin entenderla; digamos que cuando lo único que sabía al respecto era que la gente moría de formas horribles, que se separaban de sus familias y que pasaban hambre y penurias, ya me atormentaba saberlo, ya me parecía horrible pensar que yo estaba viva, acostada en mi cama, habiendo cenado unas horas antes, y que en otro país otra niña de mi edad, podía carecer de todo aquello que para mí era tan cotidiano.

Pensaba en las persecuciones religiosas, en los conflictos territoriales, en las luchas por poder político, en la gente que nada tenía que ver con eso y aun así lo tenía que sufrir... Y sufría yo también...

Si están pensando que debió estar bastante loca la carajita (léase, YO), no los culpo, porque yo también lo he pensado. Sólo que ahora entiendo que lo que me volvió loca o lo que hizo que se manifestara mi locura, no fue mi desprecio por la guerra, sino mi desprecio por la estupidez! Ya les he dicho antes que lo que más odio en el mundo es la estupidez, mucho más que a la maldad, más que el egoísmo; ahora creo que la estupidez es la causa de todas nuestras calamidades, y también lo sabía cuando era niña, sólo que no lo había entendido como tal.

En algún momento de mi adolescencia pensé que mi horror por la guerra, era más bien horror por la injusticia. Pero no, es por la estupidez! La guerra nace de la estupidez de los seres humanos, que no hemos sido capaces de entendernos y evitarla; la injusticia nace de la estupidez de los seres humanos que no hemos sido capaces de respetar los derechos más básicos que tienen los demás seres humanos; la maldad y el egoísmo nacen de la estupidez de los seres humanos que siempre hemos pretendido sacar partido de cualquier situación sin importar si dañamos a otros (o a veces, si dañamos a otros, mejor!).

Y así como la guerra, todos los conceptos que están reñidos con el concepto de paz, nacen de la estupidez de esta especie a la que -para mi vergüenza- pertenezco.

Toda esta divagación sobre la estupidez lleva la única intención de explicar -y juro que al principio pensaba hacerlo en un solo párrafo- por qué me preocupa, es más, me aterra, que "para estar a la moda haya que apoyar la paz":
- Primero, porque la paz no es algo que haya que apoyar, es algo que hay que crear. Mientras la gente quiera "apoyar la paz", ésta jamás será posible, porque yo puedo apoyar una campaña contra el cáncer desde afuera sin involucrarme mucho, pero no puedo crear la campaña sin ser parte de ella. Ése es el punto, la gente tiene que querer ser parte de esa utopía que nosotros los soñadores/idealistas/ilusos/ingenuos/y/afines llamamos paz, apoyarla desde afuerita no sirve!
- Segundo, porque -como dice la definición que está allá arriba- la moda es algo transitorio, temporal, pasajero; cuando se hace algo porque está de moda, jamás se sostiene el esfuerzo por mucho tiempo. Y además, cuando pasa el tiempo, por lo general no sólo es que ya uno no está interesado en el asunto, sino que además no se explica cómo es que le pudo gustar eso que una vez estuvo de moda (por ejemplo, vean sus fotos de bachillerato y díganme si hoy se pondrían esa misma ropa).
- Tercero, porque para mí no es algo que esté de moda, no es algo nuevo, no es algo que me viene a la mente después de escuchar una entrevista a Juanes o Bono, sino algo que ha estado siempre en mi mente, aun cuando ni siquiera lo entendía; y aun así, hace un par de días tuve que reconocer que no estoy ni cerca de sentirme en paz conmigo misma, razón por la cual no estoy ni cerca de contribuir a la creación de la paz a mi alrededor. Entonces imagínense lo extremadamente lejos que puedan estar aquellas personas para las cuales sea simplemente una cuestión de moda...

Pablo y yo nos estuvimos riendo de nosotros mismos en estos días, al ver que los temas sobre los que escribimos o hablamos últimamente parecen llevar siempre una nube negra encima (o bueno, nosotros parecemos llevar una nube más negra de lo habitual). Y tal vez es así, tal vez estamos siendo más pesimistas que de costumbre, peleando más que de costumbre, criticando más que de costumbre; tal vez hemos sido afectados por todas las cosas negativas que hay en el entorno. Sin embargo, aquí bajo mi nube, parece perfectamente lógico discutir por lo que cada uno cree y por lo que quiere, porque nadie más lo va a hacer.

Y qué es lo que quiero? Que los seres humanos dejemos de ser genéricamente estúpidos! Pero como sé que eso es imposible, adapto mi deseo a algo más realista: que los seres humanos podamos tomar conciencia acerca de ciertas estupideces específicas; y no es tan difícil! Miren, si yo me pasé 20 años tomando Coca-Cola y en un determinado momento entendí que no debía hacerlo porque es estúpido matarse lentamente y pagar por ello (habiendo otras formas más rápidas y económicas, en caso de que sea ése el objetivo, que además no era el mío!), quiero creer que es posible que entendamos otras cosas más trascendentes y podamos asumir una conducta menos estúpida respecto a las mismas. De verdad, people, los soñadores/idealistas/ilusos/ingenuos/y/afines queremos creer que es posible; queremos creer, como dice el discurso, que el banco de la justicia no está en quiebra!

8 comentarios:

Pablo J dijo...

No había visto esa presentación, y me parece, en caso de que sea cierto porque no me tomo el trabajo de averiguar, que el discurso estuvo bien.

Sabrás que tampoco apoyo eso de la "moda" de la paz, que además es mentira, porque las modas se caracterizan por ser cosas bastante absurdas que implican poca conciencia de las cosas. De esa forma es posible que la gente las siga sin chistar. La paz ni siquiera de moda, porque el egoísmo y la estupidez humana no son capaces de poner eso de moda, sobre todo cuando no beneficia a tantos (económicamente) como la guerra.

La guerra es un negocio, yo lo sé y tú lo sabes. Por lo tanto, que haya guerra a muchos les resulta altamente conveniente. La especie es tan tonta, qu prefiere seguir creyendo en esas personas que se dedican a comprar armas a costa del futuro de un país.

En fin, que para no hacerlo más largo, yo también quisiera que la gente dejara de ser tan estúpida, o al menos tomara conciencia de esas cosas tan importantes. ¿Es mucho pedir? no lo sé, espero que no.

Saludos!

Genín dijo...

Espero que llegue un día que la gente deje de ser estúpida, porque yo estoy de acuerdo contigo, la guerra nace de la estupidez y de la ignorancia, porque se puede ser ignorante sin ser estúpido y se la cuelen. Pero imagínate los siglos que tendrán que pasar para que la estupidez se erradique, sobre todo habiendo tantos promotores, como por ejemplo la Iglesia Católica,que hagan apología de la estupidez y la ignorancia, ya que es básico para su negocio. No es que yo diga que la Iglesia promueva las guerras, no, pero si la ignorancia y la estupidez, y de ahí estamos de acuerdo que de ese caldo de cultivo salen las guerras.
En fin, ahora está de moda sustituir la palabra moda por tendencia haber si hay una tendencia a erradicar los HDLGP del orbe que promueven todo lo malo!
Besos y salud

RICHIN dijo...

Sobre este tema se puede escribir mucho, pero voy a tratar de hacer una comentario y no un post. En mi opinión la Paz se consigue cuando se respetan los principios, los valores y el honor, los principios y los valores pueden ser diferentes de persona a persona, pero siempre existen unos que son comunes a todo ser humano. Cuando por ejemplo un gobernante deja de lado sus principios para lisonjear a un chapucero, solo porque tiene dinero y eso va a mejorar la economía de su país, no deja de ser un prostituido y de eso se ven ejemplos todos los días y de las personas más impensables. Si todo el mundo se puso de acuerdo para abolir la esclavitud, ¿porque no se pone de acuerdo para abolir el comunismo que es otra forma de esclavitud? Si hay valores que son compartidos por todo el mundo, solo que no exigimos, ni esperamos que se cumplan, por eso los dictadores, los hegemones se manejan en dos frentes, uno, generar la mayor cantidad de ignorantes para controlarlos y dos, amasar mucho dinero para comprar a aquellos que no son ignorantes pero se prostituyen en sus principios y valores, y dejan de lado el honor. Esos hegemones son los promotores de las guerras, son los vendedores de armas, son los esclavizadores, los castradores de pueblos,...y los asesinos de sueños. En fin en mi opinión son estúpidos, pero a ellos el egoísmo no les deja ver nada más y en su tiempo vital, acaban con generaciones enteras, manejadas como manadas de reses en un matadero. Ejemplos hay muchos, lo que habla muy mal de nuestra memoria colectiva y de nuestra capacidad para aprender como seres humanos. La solución creo que esta en el futuro en los niños, en como los eduquemos, en como hagamos una forma de vida basada en principios, valores y honor, entonces tendremos paz

Sir Nick... dijo...

"Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez, amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones." asi dice una frase del ultimo post que coloque en mi blog y cuyo autor es Luis Espinoza

...de lo demas solo puedo decir como Lennon:

"You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one
Maybe someday you will join us
And the world will be as one "


Un abrazo Mariale...

Pablo J dijo...

@Genín: Totalmente de acuerdo contigo!

@Sir Nick: Justo hoy estuve pensando en esa canción! Muy cierto.

jose montalvo dijo...

En realidad las guerras y en general todo lo mal que le cae al mundo que no tenga origen en la naturaleza, se debe no a la estupidez del ser humano, sino a la codicia por el poder y todo lo que este aporta. Los estúpidos son los que se aprestan a ayudar a estos individuos a lograr y mantenerse en el poder. Nosotros lo estamos viviendo en carne propia. Hugo y sus esbirros lo que quieren es poder. Por eso es que quiere implantar el socialismo estilo cubano, porque aunque arruine al país, es la única forma de mantener el poder indefinidamente. Los estúpidos son todos aquellos que le prestan sus votos para saciar su afán de poder.

Un abrazo

Mariale divagando dijo...

Interesantes comentarios ha despertado este post...

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Ese es golpe al mentón...claro, para no enemistarse con los poderes políticos presentes o futuros, mucha prensa no da pie a estas cosas y las minimiza.

El negocio de las armas mueve, incluso, más dinero que el de las drogas...y lo peor es que algunos lo justifican y lo legalizan para seguir enriqueciéndose. Hay gobernantes como el peruano García que hablan de "carrera armamentista" denunciando a países vecinos, pero en el intertanto compra material bélico y se niega a homologar gastos militares.

Como tú, uno de mis temas de lectura en mis tempranos años fueron las guerras (principalmente, las dos que asolaron al Mundo entero en el Siglo XX) aunque lo veía de modo más detallado en los mapas (que era mi verdadera obsesión).

Apoyar la Paz no es una moda, no es algo "cool" por serlo ni ponerse una pulsera o lazo de tal o cual color...tampoco vestirse de blanco. Bienvenidos sean esos símbolos, pero que no reemplacen la idea matriz que debe de nacer de nosotros mismos, de nuestra actitud diaria.

¿Es mucho pedir que se depuren instituciones y prácticas donde se aprovecha de la estupidez humana? Pareciera que sí...entonces, ¿por qué no hacemos algo?

La Paz también implica tolerancia sin esperar que los demás sean tolerantes con nosotros...si alguien considera al comunismo (como leí de Richin) como esclavitud, otro puede decir que el neoliberalismo lo es aún más. Respetemos las ideas y confrontémoslas con respeto genuino.

Saludos afectuosos, de corazón...y sepan disculpar por la extensión de este comentario.