viernes, 25 de septiembre de 2009

Sobre las cosas que se le dicen -o no- al jefe

Acabo de leer este artículo. Si les da flojera ir a leerlo, les cuento que se trata de un estudio sobre la disposición de las personas a avisar a compañeros de trabajo sobre ciertas situaciones incómodas, como que tengan mal aliento, o la bragueta abierta, o que su atuendo no sea adecuado. En todos los casos, quedó claro que las personas están más dispuestas a decírselo a un compañero que al jefe.

No sé por qué sucede esto! Si yo fuera el jefe en realidad apreciaría más que un subalterno fuese capaz de decirme que tengo comida entre los dientes, y no que me dejara seguir hablando tranquilamente... Esto me recuerda una serie de TV que vi hace MUCHOS años, en un capítulo están en una reunión con la gente que ocupa los cargos más importantes, y uno de los jóvenes interrumpe al presidente de la junta para decirle que tiene un moco colgando... Pero bueno, ése no es el tema...

El tema es que, si bien nunca tuve la necesidad de decirle algo así a alguno de mis jefes (cuando los tenía), nunca lo dudé si tenía que llamarlos aparte y decirles cosas como "Señor Fulano, no se dice sucieza, se dice suciedad", o al que pronunciaba güirelé (wireless) que mejor dijera inalámbrico.

Tal vez las personas sienten miedo de hacer algo así porque el jefe -si es un idiota- se puede ofender y empezar a hacerles la vida imposible. Pero ése nunca fue mi caso, mis jefes nunca se molestaron, o por lo menos no lo expresaron.

Sin embargo, sí trajo ciertas consecuencias no tan agradables, por ejemplo, se me ocurrió corregirle a un jefe las palabras que escribía mal, lo que hizo que me agregaran un responsabilidad extra: leer TODOS los textos de TODOS los webmasters antes de que los subieran a los sites, porque realmente los tipos serían excelentes en su área pero escribían como niños de segundo grado; entonces a mi jefe no se le ocurrió mejor idea que hacerme revisar todo.

Otro jefe se dio cuenta de que mi inglés (así descuidado y pateado como está) era mejor que el suyo, ya que un día lo escuché "traduciéndole" a la secretaria parte del manual de una cámara, y noté que lo que decía no tenía sentido; así que me acerqué a sacarlo de su miseria y a decirle a la pobre incauta qué era lo que tenía que hacer con el aparato. Error!!! A partir de ese momento, a veces estaba yo ahogándome entre facturas y órdenes de compra, y él me sorprendía con algún e-mail que decía algo como "Flaca, yo hice este informe pero tengo que mandárselo a los chivos en Canadá. Te lo junto para que tú lo pongas en inglés, me haces ese favorcito" (sí, el tipo ni siquiera lograba usar el verbo "traducir" ni "adjuntar").

Menos mal que nunca les hice comentarios sobre su vestimenta (como mencionan en el artículo), porque seguro que me habrían puesto a asesorarlos sobre moda y tendencias... Y entonces sí habríamos sido la empresa más mamarracha de la historia!

11 comentarios:

Pablo J dijo...

Bien sabes que no soy de guardarme cosas frente a jefes o superiores, pero hay ciertas cosas que no se deben decir o hacer, como esas que mencionas. Que va!!

Aunque como nunca he sido de tener muchos jefes mi experiencia es corta al respecto.

Saludos!

Pablo J dijo...

Ahora que he leído el artículo, pienso que aunque no sea lo mismo, yo no le diría a Germán que sus trajes parecen (o son) de traki, absolutamente horribles.

Claro, por la sencilla razón de que me da mucha risa verlo creyéndose la gran cosa mientras viste así de espantoso.

Antonieta H. dijo...

jajaja que jefecitos te gastabas tu jajaja yo soy súper penosa para decir esas cosas jajaja

jose montalvo dijo...

El instinto le dice la individuo que es mejor quedarse callado que arriesgarse a meter la pata gratuitamente. Un jefe, en general, no va a tomar a bien que le digas que tiene la bragueta abierta, por tanto, es mejor hacerse el loco y dejar que lo diga el jefe de él o alguien quien tenga confianza con el.

Un abrazo

Mariale divagando dijo...

Pablo,
mi experiencia con los jefes también ha sido corta, pero sustanciosa :-P
Me ha tocado cada bicho... Bueno, vos sabeis...

Antonieta,
es que tú sabes que pena son cuatro letras, y yo no sufro de ninguna de ellas.

José,
ése es el punto: Por qué no lo toma bien??

Rossy dijo...

Yo no veo mal en hacer las observaciones que uno considere pertinentes, siempre dependiendo del grado de confianza con la persona en cuestión. Aunque siempre hay quien reacciona como uno menos se imaginó que lo haría, y entonces sí sería un problemón.

Besos! Y que se mejore la PC de una vez por todas :)

Maie dijo...

jejejeje... no he leido el articulo... la verdad no me han tocado jefes tan pintorescos como los tuyos...
Chama pero es que yo no me atrevo a decirle a nadie fuera de mi entorno intimo que tiene un moco colgando jejeje que pena...

Genín dijo...

Yo si soy de los que agradece profundamente que me adviertan de algo que funciona mal en mi, como que me huele el aliento, pero lo peor es que soy de los que se lo dice a los demás...jajajaja
Es que de no hacerlo, me siento mal, cobarde, desconsiderado, en fin, muy mal.
Ayer me acordé mucho de ti por lo de "CANTV de los cojones", de repente, me quedé sin conexión a Internet, a la una de la madrugada le llamé al responsable y el tipo me dijo que como se acababa de acostar y se esperaba tormenta, que desconectó la señal, porque se le podian dañar los equipos.(Es una empresita local que me manda la señal desde el pueblo al ranchito y el tipo es amigo)
Me arreché mucho y se lo dije, que lo menos que podía hacer era haber mandado un correo para que no estuviera uno haciendo mil pruebas y pensando millones de pendejadas sobre lo que podría estar pasando, y que tenia suerte que yo no fuera Marialita porque se iba a enterar de lo que vale un peine, y el tipo me dice: "¿Maria...que? jajajaja.
Ya ves que siempre te tengo presente y formas parte de mi vida...jajajaja
Besos y salud

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Tengo la siguiente teoría: al no expresar a un superior algún problema de apariencia que se tenga, pierde su aura de altura y, con ese defecto temporal, se iguala con los subalternos, en cierta forma.

Aparte que se puede producir lo que te pasó...que por corregir en buena forma, los jefes (bien o mal intencionados) te carguen tareas adicionales (raramente remuneradas).

Concuerdo con comentarios en el sentido de que, si no se tiene una relación de confianza con un superior, mejor no mencionar nada para no meter las patas. Ahora...si es algo demasiado evidente, alguien sin temor a nada lo dirá; es como el cuento de El Traje Nuevo del Emperador.

Saludos afectuosos, de corazón.

Zeithgeist dijo...

NUNCA pero NUNCA se te ocurra decile malcogido entonces.
A ver si todavia te tenes q hacer cargo...

Zeithgeist dijo...

yo venia a poner algo aca pero limé y me olvidé. Si alguien encuentra mi memoria o mi atención, llamenlas despacito q se asustan. La memoria se llama "inexistente" y atencion "dispersa". Si las encuentran sirvanse de pasar por YMMM y dejarme un mensaje.
Gracias.