viernes, 9 de octubre de 2009

Decrépita

Tengo años pensando que me estoy poniendo vieja muy rápido. Lo conversaba con Rosángela hace tiempo, yo veo a los chamos y no los entiendo, no entiendo por qué hablan como retrasados mentales, por qué se visten como si participaran en el concurso del atuendo más ridículo, por qué se peinan como si sus suegras fueran sus estilistas, por qué escuchan esos ruidos molestos que insisten en llamar música... Entonces, si no entiendo a los jóvenes, es porque yo ya no soy joven, y el antónimo de jóven es VIEJA.

Ya va, debo aclarar, yo siempre fui una viejita prematura, desde niña lo he sido. Pero de un tiempo a esta parte, la cosa se ha agudizado.

Más allá de eso, lo que me ha convencido de mi ya irremediable y extrema vejez, y que me ha hecho escribir al respecto, es que no puedo creer los raros deseos que tiene mi estómago últimamente...

Yo siempre he sido quisquillosita con la comida, nunca me gustaron las grasas ni los condimentos fuertes; con base en eso se puede decir que siempre comí relativamente sano. Después, al final de la adolescencia llegó la gastritis, y con ella, la convicción de que los refrescos son malos, el alcohol es malo, los colorantes son malos, los enlatados son malos; primero era "no lo debo comer", y ya luego "me ha dejado de gustar".

Con el tiempo me empezaron a gustar los jugos de fruta sin azúcar, las harinas integrales, la miel pura, el aceite de oliva extra virgen... Y aun así, no estaba preocupada como lo estoy ahora. Pero es que TENGO razones para estar preocupada, porque estoy VIEJA! O acaso a alguien se le ocurre otra explicación para este deseo de comer hojas?? Coño! Estamos hablando de mí! Esto no puede ser!

La María Alejandra que yo recuerdo, la que ustedes conocieron, habría aceptado una invitación a nadar en una piscina de ácido escuchando a Daddy Yankee antes que una invitación a un restaurante vegetariano. La María Alejandra que yo recuerdo, la que ustedes conocieron, solía repetir esta frase que algunos de ustedes recordarán: "Si Dios hubiera querido que yo comiera monte, me habría hecho conejo".

Y apenas un par de años después, aquí estoy yo, viendo que en la cocina están haciendo pasta y no me provoca, soñando más bien con una ensalada!!! Esta María Alejandra decrépita camina por la parte de frutas y verduras del supermercado buscando "una lechuga que esté bonita", y siente el olor de la albahaca impregnando el carro y dice "Pablo, qué rico huele eso que compraste"...

Esta mañana mi madre llegó con unas bolsas de montes y fui corriendo a ver si había traído berro y alfalfa (por cierto, no trajo) porque tengo antojo de una ensaladilla sencillita de lechuga (que ya tengo) y berro, con aceite de oliva y con poquita sal... What the hell is wrong with me???

13 comentarios:

Jackie dijo...

y yo pase 10 minutos fotografiando un chivo.
El mundo se va a acabar.

Luis Alberto dijo...

Hey Doñita!!, jeje.. No hay nada malo en ser diferente y comportarse diferente, Tu eres una de esas criaturas que aparecen cada mil años para demostrar que no todos tiene que seguir el mismo patrón de comportamiento, en otras palabras un espécimen raro de conseguir. Disfruta el ser diferente, que hay de malo en comer ensaladas? por lo menos te garantiza una vida saludable.
PD: Los genios nunca han sido parte del grueso de la población y por lo regular nadie los entiende!!
And what's wrong with you? I will say nothing maybe there is something wrong with everybody else!!

Feliz fin de semana

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Sigue así ;) un beso

Antonieta H. dijo...

Como es que se dice en estos casos? la perdimos? jajajaja con el berro no te acompaño con todo lo demás que mencionaste si :P

Genín dijo...

Bueno, eso no significa que te has hecho vieja, solo que escojes entre las posibilidades que te ofrece la vida, y entre los alimentos, has evolucionado y te gustan esos que dices, entre los amigos, has evolucionado y escoges a Pablo al Toro y a mi, entre otros chicos, lo cual demuestra tu inteligencia...jajajaja
Besos y salud

Rossy dijo...

Pero si los montes son ricos, flaca! Te lo digo yo, que aprendí a comerlos de grande porque en mi casa no le gustaban a nadie, y hoy en día me encantan, jajaja!

No creo que el hecho de querer comer saludable sea sinónimo de vejez, en todo caso diría que tu estomago ha madurado :)))

Maie dijo...

a ver... por lo que he leído... desde el día que naciste ( en el manicomio por cierto) hasta aquí... ALL is wrong with you...así que no me extraña este cambio de gustos jajajaja...
Nada más rico que una ensaladita y ni hablar cuando le agarres el gusto a unos buenos vegetales... al punto que mi plato chino favorito es un Chop Suey de pollo en caldito mmmmnnnnn esas raicitas de soya!!!! jajajaja

Pablo J dijo...

Y yo que he pasado la semana comiendo hojitas (y que conste que ha funcionado), pero queriendo comer pasticho (que veré si hago mañana).

What's wrong with you? you're old, just like me, that's the ineffable truth...

* M a r u dijo...

Jajajaja pareces la hija perdida de mis padres... ellos comen asi desde siempre. Un poco mas y te vuelves macrobiotica.
No te preocupes que ellos han vivido asi desde que tengo memoria.
Besitos y feliz fin!

Michelle Durán dijo...

Dudo mucho que tus gustos gastronòmicos se relacionen con esa seudo vejez. No. El ser humano está en constante cambio, sos una chica joven, quizás con una manera de ser algo tensa y muchísimo más madura...pero c'mon ! la vejez abarca horrores de cosas que estoy segura aún no reúnes. Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Comer hojas?
Definitivamente eres una anciana.
Ves haciendo testamento.

Otto dijo...

Ahora comes hojas... pronto te veremos bailando reguetón... (te recuerdo que mi bisabuela cuando cumplió 102 años le dieron un premio por bailar el baile del perrito, así que nunca es tarde para que le des un chance a Daddy Yankee, jijiji).

Rafucho dijo...

VRgaAA iiop kreoO ke iooOp stoiiI viejiIItox tambieeEn pq NO ENTIENDO LA RAZON POR LA CUAL LOS COÑITOS DE AHORA SE EMPEÑAN EN ESCRIBIR ASI! (eso y los 34 que se me vienen encima)