lunes, 23 de noviembre de 2009

La tecnología en el fútbol puede cambiar mucho más que un resultado

He recibido una serie de opiniones referentes al post "Sobre la cochinada que metió a Francia en el Mundial", de esas discusiones sabrosas que dan para varios mails de ida y vuelta o para un buen rato pegada al teléfono. La cosa es que yo sostengo que se debe emplear alguna ayuda electrónica y hay quienes no están de acuerdo. Ya en los comentarios de ese post expliqué que es falso que se vaya a perder tiempo y los partidos vayan a durar 3 horas. Mas no es exactamente eso sobre lo que quiero escribir hoy.

En esas discusiones, me llegaron a preguntar por qué no podemos "dejar al fútbol como está", si siempre ha sido así, así lo conocí y así me gustó, ¿por qué cambiarlo ahora?

La verdad es que no quiero cambiar "el fútbol", quiero cambiar aspectos asociados al mismo; y razones hay muchas!

1. No siempre ha sido "así". Es decir, siempre se ha jugado sin ayudas electrónicas, pero el fútbol que conocemos los de esta generación NO es el mismo fútbol de hace un siglo; si lo fuera, todavía se jugaría con un balón mal cosido del cuero de algún animal. La tecnología ha venido a cambiar al fútbol para mejor, nos ha dado mejores balones, mejores campos de juego, mejores indumentarias para los jugadores, mejores métodos de desarrollo a los jugadores, mejores transmisiones televisivas...
Antes se jugaba sin ayuda de la tecnología PORQUE NO EXISTÍA TAL TECNOLOGÍA! Pero ahora que existe, sería justo usarla para mejorar, como todos los elementos que mencioné anteriormente.

2. Antes, por alguna razón, a la gente se le inculcaba algo llamado honor, algo llamado vergüenza y algo llamado respeto; los jugadores, los técnicos, los árbitros, los directivos y las autoridades, se regían por esos principios. Ahora, al igual que el resto de la especie humana, todos están infectados por la desvergüenza y el irrespeto, por el deseo de beneficiarse de alguna forma sin importar si causan daño.
Siendo así, ya no nos podemos fiar del honor y el buen juicio, hay que buscar otro aval.

3. Tal vez los árbitros antes también cometían errores garrafales y los jugadores también hacían sus trampas, pero no había 20 cámaras de televisión en el estadio (además de cientos de fotógrafos acreditados y miles de celulares de los aficionados) captando cada movimiento. Es decir, ahora todo tiene una trascendencia mediática inimaginable.

Y ese tercer punto es, creo yo, el más importante; es la razón por la que se hace necesario e imperativo cambiar las cosas. ¿Por qué?

Porque el fútbol es más que un deporte, siempre lo digo! Objetivamente podemos decir que es, además, un espectáculo multitudinario y un negocio multimillonario. Pero, más allá de eso, el fútbol es una pasión, un sentimiento, una forma de vida, es algo que si no se siente no se entiende; el fútbol es un elemento vivo, un gigante de extremidades mucho más largas de lo que se puede pensar. El fútbol puede salvar vidas y puede hacerlas perder, puede unir o enemistar pueblos, puede reforzar o destruir maneras de pensar.

Los verdaderos amantes del fútbol se sienten insultados cuando su equipo logra una victoria sucia. Y, por su parte, los seguidores del equipo que perdió injustamente, están recibiendo un mensaje claro: "No importa que hagamos las cosas bien, cualquier petardista puede venir y ganarnos pasando por encima del fair play".

Por otro lado, los grandes futbolistas son ejemplos a seguir. A los jóvenes no sólo se les queda en la mente la potencia del disparo de media distancia de un volante '10', o la facilidad para desmarcarse de un delantero, o el vuelo a mano cambiada de un arquero; no sólo quieren hacer lo que ellos hacen dentro del campo, no! Quieren ser como ellos en todo, quieren imitarlos en todos los aspectos. Quieren tener nueve autos de lujo y que un sponsor del club les obsequie un décimo, quieren que las casas de moda los busquen para lucir un traje, quieren ser la imagen de alguna campaña contra la malaria...

Y si esos chamos crecen viendo que su ídolo echa el balón al costado cuando hay un rival tendido en el césped, que le da la mano al que le cometió falta, que habla con el árbitro sin recordarle a su señora madre, entonces ellos van a aprender a hacer lo mismo, porque ellos quieren ser grandes y harán lo que hagan los grandes! Así de simple!

Entonces, cuando un futbolista se comporta honorablemente, no sólo está haciendo algo bueno por sí mismo, por su equipo y por el rival en cancha, está haciendo algo bueno por la sociedad, nos está dando una esperanza a todos, hasta a los que no siguen el fútbol, porque incluso a ellos les está regalando la posibilidad de tener mejores congéneres.

Como es habitual en mí, esta larga divagación me ha llevado lejos del tema que inició el post, pero les aseguro, I have a point!

Si un futbolista de élite no tiene ese sentido del honor y el respeto, las revisiones en video no se lo van a dar. PERO, como sabrá que si comete alguna cochinada, habrá una consecuencia inmediata para él y para su equipo, entonces muy probablemente se abstendrá de hacerlo. Y los millones de espectadores que ven el partido desde sus casas, no tendrán que pasar por la desagradable experiencia de ver a su ídolo haciendo trampas!

13 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Coincido de principio a fin.
Especialmente con el apartado número 2.

Besos.

Mariale divagando dijo...

Ay Torito, es que tú estás asqueado de todo y de todos igual que yo...

Analia dijo...

El futbol es un sentimiento, una vivencia, parte de como es una sociedad, tienes razón yo tambien ando "asqueada" de tanto irrespeto conveniencia que son parte de esta "vida moderna" buena reflexión acerca del futból.

Un saludo

John Manuel dijo...

A mí lo que me impresionó del “incidente” francés fue la actitud de Henry que, con la dignidad y decencia que no tuvo Maradroga, eh, que digo, Maradona, admitió lo ocurrido e incluso sugirió a las autoridades de la FIFA repetir el juego. Dignísimo el pana.

De resto, estoy de acuerdo con lo que dices, la FIFA debería dejarse de melindres y utilizar la tecnología (los sensores en la línea de gol, las repeticiones televisivas, etc) para resolver jugadas polémicas.

Lo único que no comparto es: “Y si esos chamos crecen viendo que su ídolo echa el balón al costado cuando hay un rival tendido en el césped, que le da la mano al que le cometió falta, que habla con el árbitro sin recordarle a su señora madre, entonces ellos van a aprender a hacer lo mismo, porque ellos quieren ser grandes y harán lo que hagan los grandes! Así de simple!” Bahh, eso no es verdad, el ser humano es una mierda, con o sin ídolos que le enseñen. En las caimaneras de la OPS (un sitio de aquí de San Antonio donde había una liga infantil a la que pertenecí) yo le decía pegadito a mi compañeros y arbitros cosas como “¿qué fue? ¡Maldito sea el coño de tu madre, mamagüevo! ¡Hijo de puta! ¡Vente, vamos pa’ fuera de la cancha pa ‘ danos unos coñazos” y no lo hacía por imitar a nadie, sino porque me salía de lo más profundo de mi naturaleza humana. =)

Ah y si alguno se lesionaba, la cosa era: “levántate, mami. Eres senda mami, sabes que estás fingiendo porque van perdiendo” =)

Vale decir que tenía como siete años cuando eso, lo que me lleva a pensar que ésa ya era la época en que a los seres humanos dejaron de inculcarnos cosas como: "honor" "vergüenza" y "respeto"...

Luis Alberto dijo...

Deberia ser como en el tenis tienes determinada cantidad de faltas por partido que pueden ser puestas en revisión. Seria mu interesante ver como los capitanes de los equipos manejarían esa "ventaja". Le quitaría un gran peso de encima a los árbitros de cometer burradas sin que nadie se las contradiga y el fair play entraría en juego como debe ser.
Luis Alberto

Otto dijo...

Te apoyo... yo insisto en que el fútbol puede mejorarse aún más con ayudas tecnológicas. Y no hay que ir un siglo atrás: la regla del fuera de juego de ahora no es la misma de hace 20 años. Resulta que su modificación vino, entre otras cosas, a raíz de que las repeticiones de la tele destaparon muchos errores arbitrales y, más importante aún, destaparon el hecho de que no estaba unificado el criterio arbitral.
Se eliminaron los fuera de juego? No. Se eliminaron los errores arbitrales en ese tipo de acciones? No. Pero seguro se minimizaron y los criterios están claros.
Gracias a la tele.

Genín dijo...

Tal cual, estoy de acuerdo contigo.
Lo que dice Otto tiene razón, es un buen ejemplo, además ya que ahora con las tomas de tv y repetición de las jugadas se ve clarito en un minuto ¿Porqué no se va a tomar eso al menos en partidos finales de un mundial, u otros de relevante interés?
Besitos y salud

Oswaldo Aiffil dijo...

Como diría el "cepilladero" (especie de heladero o localmente hablando, "polero") de la (Avenida) 5 de Julio en Maracaibo: "Vergación Mariale, definitivamente...vos sóis la rencarnación de un viejo sabio"

Mariale divagando dijo...

Analia,
bienvenida!

John,
pues sí, ésa es la verdad, nuestra generación es una de las más contaminadas por la desvergüenza y el irrespeto, eso no me sorprende.

Luis Alberto,
yo justamente lo propondría así: el capitán será el único facultado para pedir la revisión oficial, y sólo un número limitado de revisiones por tiempo.
Y seguramente cada equipo lo usaría de forma diferente, porque con un capitán como Raúl en el Madrid o como Zanetti en el Inter, se sabría que ellos manejarían el recurso con la misma mesura que manejan el vestuario y la cancha en cada partido; pero si toca un capitán como Gattuso en el Milan o como Ibrahimovic en la selección sueca, que son tipos tan impulsivos, tan fosforitos, probablemente malgasten las oportunidades de revisión en los primeros 15 minutos.

Mariale divagando dijo...

Ottito,
mencionas algo importantísimo: Unificación de criterios!!

Genín,
right! Hay partidos de demasiada trascendencia, que no deberían verse afectados por los errores arbitrales.

Oswaldo,
jejeje me reí burda anoche cuando vi este comentario!
Un beso!

Eugenia dijo...

YO ESCRIBI EN ESTE POST!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Mariale divagando dijo...

No sé, vieja, no tengo comentarios tuyos anteriores a ése :-(

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Voy a contarte una historia ocurrida hace cincuenta años en el campeonato local chileno: O´Higgins de Rancagua estaba comprometido con el descenso cuando Juvenal Soto, joven y certero delantero, marca el gol de la ventaja para los rancagüinos...pero hay reclamos de los adversarios y el árbitro, ante las dudas, le pregunta a Soto y éste le dice "Si, señor, lo hice con la mano".

Concuerdo contigo en varios aspectos...el más importante, los partidos no se extenderán más de la cuenta; y si así fuese, en ese tiempo de consulta se puede meter uno o dos avisos de esos que dejan millones al fútbol.

El argumento de que esos errores forman parte de "la magia del fútbol" por el hecho de que pueden caer sobre cualquier equipo es feble. Y sobre la conciencia, espero que Henry la tenga y, cuando menos, él se margine del Mundial; pidió que se repitiera el partido sabiendo que la FIFA no daría lugar a esa petición.

Luis Alberto apunta a una cuestión básica: un número limitado de reclamos como sucede con los tenistas. Y experimentar en torneos importantes para empezar.

Y quiero finalizar con otra historia: en 1996, en un lluvioso partido por el campeonato local, el jugador de Deportes Concepción Luis Chavarría remata dentro del área grande y la pelota se aloja dentro del arco, saliendo a celebrar desaforadamente.

Pero como lo probó un acierto fotográfico del Diario Crónica, el balón atravesó las débiles mallas por el costado del arco...así y todo, Chavarría celebró como si hubiese ganado la Libertadores.

No entiendo cómo han cambiado tanto las cosas en casi cuarenta años...saludos afectuosos, de corazón.