En el mail, escribió el siguiente texto:
"UNA MARAVILLOSA HISTORIA CON UN MENSAJE QUE NUNCA DEBERÍAMOS PERDER DE VISTA. Y MAS AHORA QUE PARECE QUE PARA ESTAR A LA MODA 'HAY QUE APOYAR LA PAZ'".
Y en realidad esas palabras fueron las que me motivaron a escribir este post. Ya que, por lo que deduzco, ella no está de acuerdo con esos que apoyan la paz para estar a la moda, y yo tampoco!
Según la RAE, la definición de "moda" es la siguiente:
"Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos".
Bien, yo creo que ya he contado acá que aprendí a leer siendo muy chiquita y que me interesaba por lecturas que no eran las más adecuadas para mi edad, por ejemplo, a los 6 años me obsesioné por leer profecías; las profecías me atormentaron durante mi niñez, cuando creía que realmente eran cosas que iban a suceder porque sí, inexorablemente. Y después, mientras crecía, dejó de atormentarme la "posibilidad de que sucedieran" y empezó a atormentarme aun más el darme cuenta de que ya estaban sucediendo, tanto esas cosas como otras aun peores.
Todos estos años después, sigo obsesionada por la lectura, por esta necesidad absurda e insana de saber cosas, y por esta maldición disfrazada de regalo, que es el recordar todos los detalles de todo lo que voy encontrando. Recuerdo detalladamente lo bueno, y por supuesto, recuerdo detalladamente lo malo; lo malo que ocurrió, que está ocurriendo y que va a ocurrir, no sólo a mí o a las personas que me rodean, sino a aquellos que no conozco, a los que ya no existen, o a los que aún no nacen...
Una de esas obsesiones de mi niñez fue la guerra. No digo que "cuando aún no la entendía", porque la verdad es que sigo sin entenderla; digamos que cuando lo único que sabía al respecto era que la gente moría de formas horribles, que se separaban de sus familias y que pasaban hambre y penurias, ya me atormentaba saberlo, ya me parecía horrible pensar que yo estaba viva, acostada en mi cama, habiendo cenado unas horas antes, y que en otro país otra niña de mi edad, podía carecer de todo aquello que para mí era tan cotidiano.
Pensaba en las persecuciones religiosas, en los conflictos territoriales, en las luchas por poder político, en la gente que nada tenía que ver con eso y aun así lo tenía que sufrir... Y sufría yo también...
Si están pensando que debió estar bastante loca la carajita
(léase, YO), no los culpo, porque yo también lo he pensado. Sólo que ahora entiendo que lo que me volvió loca o lo que hizo que se manifestara mi locura, no fue mi desprecio por la guerra, sino mi desprecio por la estupidez! Ya les he dicho antes que lo que más odio en el mundo es la estupidez, mucho más que a la maldad, más que el egoísmo; ahora creo que la estupidez es la causa de todas nuestras calamidades, y también lo sabía cuando era niña, sólo que no lo había entendido como tal.
En algún momento de mi adolescencia pensé que mi horror por la guerra, era más bien horror por la injusticia. Pero no, es por la estupidez! La guerra nace de la estupidez de los seres humanos, que no hemos sido capaces de entendernos y evitarla; la injusticia nace de la estupidez de los seres humanos que no hemos sido capaces de respetar los derechos más básicos que tienen los demás seres humanos; la maldad y el egoísmo nacen de la estupidez de los seres humanos que siempre hemos pretendido sacar partido de cualquier situación sin importar si dañamos a otros
(o a veces, si dañamos a otros, mejor!).
Y así como la guerra, todos los conceptos que están reñidos con el concepto de paz, nacen de la estupidez de esta especie a la que
-para mi vergüenza- pertenezco.
Toda esta divagación sobre la estupidez lleva la única intención de explicar -
y juro que al principio pensaba hacerlo en un solo párrafo- por qué me preocupa, es más, me aterra, que "para estar a la moda haya que apoyar la paz":
- Primero, porque la paz no es algo que haya que apoyar, es algo que hay que crear. Mientras la gente quiera "apoyar la paz", ésta jamás será posible, porque yo puedo apoyar una campaña contra el cáncer desde afuera sin involucrarme mucho, pero no puedo crear la campaña sin ser parte de ella. Ése es el punto, la gente tiene que querer ser parte de esa utopía que nosotros los
soñadores/idealistas/ilusos/ingenuos/y/afines llamamos paz, apoyarla desde afuerita no sirve!
- Segundo, porque
-como dice la definición que está allá arriba- la moda es algo transitorio, temporal, pasajero; cuando se hace algo porque está de moda, jamás se sostiene el esfuerzo por mucho tiempo. Y además, cuando pasa el tiempo, por lo general no sólo es que ya uno no está interesado en el asunto, sino que además no se explica cómo es que le pudo gustar eso que una vez estuvo de moda
(por ejemplo, vean sus fotos de bachillerato y díganme si hoy se pondrían esa misma ropa).
- Tercero, porque para mí no es algo que esté de moda, no es algo nuevo, no es algo que me viene a la mente después de escuchar una entrevista a Juanes o Bono, sino algo que ha estado siempre en mi mente, aun cuando ni siquiera lo entendía; y aun así, hace un par de días tuve que reconocer que no estoy ni cerca de sentirme en paz conmigo misma, razón por la cual no estoy ni cerca de contribuir a la creación de la paz a mi alrededor. Entonces imagínense lo extremadamente lejos que puedan estar aquellas personas para las cuales sea simplemente una cuestión de moda...
Pablo y yo nos estuvimos riendo de nosotros mismos en estos días, al ver que los temas sobre los que escribimos o hablamos últimamente parecen llevar siempre una nube negra encima (
o bueno, nosotros parecemos llevar una nube más negra de lo habitual). Y tal vez es así, tal vez estamos siendo más pesimistas que de costumbre, peleando más que de costumbre, criticando más que de costumbre; tal vez hemos sido afectados por todas las cosas negativas que hay en el entorno. Sin embargo, aquí bajo mi nube, parece perfectamente lógico discutir por lo que cada uno cree y por lo que quiere, porque nadie más lo va a hacer.
Y qué es lo que quiero? Que los seres humanos dejemos de ser genéricamente estúpidos! Pero como sé que eso es imposible, adapto mi deseo a algo más realista: que los seres humanos podamos tomar conciencia acerca de ciertas estupideces específicas; y no es tan difícil! Miren, si yo me pasé 20 años tomando Coca-Cola y en un determinado momento entendí que no debía hacerlo porque es estúpido matarse lentamente y pagar por ello
(habiendo otras formas más rápidas y económicas, en caso de que sea ése el objetivo, que además no era el mío!), quiero creer que es posible que entendamos otras cosas más trascendentes y podamos asumir una conducta menos estúpida respecto a las mismas. De verdad, people, los
soñadores/idealistas/ilusos/ingenuos/y/afines queremos creer que es posible; queremos creer, como dice el discurso, que el banco de la justicia no está en quiebra!