He recibido una serie de opiniones referentes al post "
Sobre la cochinada que metió a Francia en el Mundial", de esas discusiones sabrosas que dan para varios mails de ida y vuelta o para un buen rato pegada al teléfono. La cosa es que yo sostengo que se debe emplear alguna ayuda electrónica y hay quienes no están de acuerdo. Ya en los comentarios de ese post expliqué que es falso que se vaya a perder tiempo y los partidos vayan a durar 3 horas. Mas no es exactamente eso sobre lo que quiero escribir hoy.
En esas discusiones, me llegaron a preguntar por qué no podemos "dejar al fútbol como está", si siempre ha sido así, así lo conocí y así me gustó, ¿por qué cambiarlo ahora?
La verdad es que no quiero cambiar "el fútbol", quiero cambiar aspectos asociados al mismo; y razones hay muchas!
1. No siempre ha sido "así". Es decir, siempre se ha jugado sin ayudas electrónicas, pero el fútbol que conocemos los de esta generación NO es el mismo fútbol de hace un siglo; si lo fuera, todavía se jugaría con un balón mal cosido del cuero de algún animal. La tecnología ha venido a cambiar al fútbol para mejor, nos ha dado mejores balones, mejores campos de juego, mejores indumentarias para los jugadores, mejores métodos de desarrollo a los jugadores, mejores transmisiones televisivas...
Antes se jugaba sin ayuda de la tecnología PORQUE NO EXISTÍA TAL TECNOLOGÍA! Pero ahora que existe, sería justo usarla para mejorar, como todos los elementos que mencioné anteriormente.
2. Antes, por alguna razón, a la gente se le inculcaba algo llamado honor, algo llamado vergüenza y algo llamado respeto; los jugadores, los técnicos, los árbitros, los directivos y las autoridades, se regían por esos principios. Ahora, al igual que el resto de la especie humana, todos están infectados por la desvergüenza y el irrespeto, por el deseo de beneficiarse de alguna forma sin importar si causan daño.
Siendo así, ya no nos podemos fiar del honor y el buen juicio, hay que buscar otro aval.
3. Tal vez los árbitros antes también cometían errores garrafales y los jugadores también hacían sus trampas, pero no había 20 cámaras de televisión en el estadio
(además de cientos de fotógrafos acreditados y miles de celulares de los aficionados) captando cada movimiento. Es decir, ahora todo tiene una trascendencia mediática inimaginable.
Y ese tercer punto es, creo yo, el más importante; es la razón por la que se hace necesario e imperativo cambiar las cosas. ¿Por qué?
Porque el fútbol es más que un deporte, siempre lo digo! Objetivamente podemos decir que es, además, un espectáculo multitudinario y un negocio multimillonario. Pero, más allá de eso, el fútbol es una pasión, un sentimiento, una forma de vida, es algo que si no se siente no se entiende; el fútbol es un elemento vivo, un gigante de extremidades mucho más largas de lo que se puede pensar. El fútbol puede salvar vidas y puede hacerlas perder, puede unir o enemistar pueblos, puede reforzar o destruir maneras de pensar.
Los verdaderos amantes del fútbol se sienten insultados cuando su equipo logra una victoria sucia. Y, por su parte, los seguidores del equipo que perdió injustamente, están recibiendo un mensaje claro: "No importa que hagamos las cosas bien, cualquier petardista puede venir y ganarnos pasando por encima del
fair play".
Por otro lado, los grandes futbolistas son ejemplos a seguir. A los jóvenes no sólo se les queda en la mente la potencia del disparo de media distancia de un volante '10', o la facilidad para desmarcarse de un delantero, o el vuelo a mano cambiada de un arquero; no sólo quieren hacer lo que ellos hacen dentro del campo, no! Quieren ser como ellos en todo, quieren imitarlos en todos los aspectos. Quieren tener nueve autos de lujo y que un
sponsor del club les obsequie un décimo, quieren que las casas de moda los busquen para lucir un traje, quieren ser la imagen de alguna campaña contra la malaria...
Y si esos chamos crecen viendo que su ídolo echa el balón al costado cuando hay un rival tendido en el césped, que le da la mano al que le cometió falta, que habla con el árbitro sin recordarle a su señora madre, entonces ellos van a aprender a hacer lo mismo, porque ellos quieren ser grandes y harán lo que hagan los grandes! Así de simple!
Entonces, cuando un futbolista se comporta honorablemente, no sólo está haciendo algo bueno por sí mismo, por su equipo y por el rival en cancha, está haciendo algo bueno por la sociedad, nos está dando una esperanza a todos, hasta a los que no siguen el fútbol, porque incluso a ellos les está regalando la posibilidad de tener mejores congéneres.
Como es habitual
en mí, esta larga divagación me ha llevado lejos del tema que inició el post, pero les aseguro,
I have a point!Si un futbolista de élite no tiene ese sentido del honor y el respeto, las revisiones en video no se lo van a dar. PERO, como sabrá que si comete alguna cochinada, habrá una consecuencia inmediata para él y para su equipo, entonces muy probablemente se abstendrá de hacerlo. Y los millones de espectadores que ven el partido desde sus casas, no tendrán que pasar por la desagradable experiencia de ver a su ídolo haciendo trampas!