sábado, 9 de enero de 2010

"Por un amigo duele más!"

Anoche me enteré por Twitter de todas las medidas nefastas de las que seremos víctimas, ya unas horas después de su anuncio; porque mientras las anunciaban, yo estaba, sin saber nada, hablando con Pablo sobre la gente que alguna vez consideramos amigos, y lo que duele haberles perdido el respeto. Entre los dos dramas, el drama nacional es más grande, por supuesto, pero precisamente por eso sé que mucha gente va a escribir al respecto. Así que yo igual voy a escribir sobre lo que estaba pensando en ese momento.

Tengo más de un año queriendo escribir sobre ese tema y como siempre la procrastinación se lo había tragado, y aun más tiempo pensándolo, desde mucho antes de tener este blog. Y es que es un tema importante y delicado para mí.

Entendí muy temprano que no era como los demás, que me costaba aceptar a los demás y que a los demás les costaba aceptarme, siendo así, también temprano aprendí a no esperar ni necesitar esa aceptación, ni de los desconocidos ni de mi propio entorno familiar, porque sabía que no iba a llegar. Mas a pesar de no esperarla ni buscarla, sí la agradezco mucho las pocas veces que llega, a través de seres raros que por alguna inexplicable razón han elegido tenerme en sus vidas, esos a los que -a falta de mejor definición- llamo amigos.

Como sé de lo excepcional de ese hecho, lo valoro enormemente y me lo tomo muy en serio. Cuando llego a considerar amigo a alguien, puede contar con mi irrestricta lealtad, mi confianza y mi respeto, que como ya se sabe, son bienes escasos! Puede contar con un riñón mío si lo necesita, con todas mis posesiones materiales, con el alcance de la absurda cantidad de información inútil que llevo almacenada en mi cerebro y con la rara intensidad que caracteriza a los que sentimos poco. Puede contar con todo lo que yo soy, que no es la gran vaina, pero es todo lo que hay, no me guardo nada!

Visto lo anterior, no es difícil comprender la calamidad que representa para mí la pérdida de un amigo. Y no me refiero a perderlo porque muera, porque eso todavía no me ha tocado, mas creo que lo sabría digerir mejor que lo que sí me ha tocado: tener a alguien a unos centímetros de distancia y sentirlo tan lejos. Saber que el vínculo ya no existe, que lo que era ya no es, que la lealtad y la confianza se quedaron damnificadas porque ya no hay en quién depositarlas, que por lo que a ese ser respecta me puedo quedar con mi riñón y mis bienes y mi información inútil... Coño! Eso es demasiado!

Como le dije a Pablo una noche hace años sentados en una plaza peligrosa donde nos podían haber sacado las tripas pa' quitarnos lo poquito que cargábamos encima: yo no sé cómo es un verdadero despecho "por amor" porque los míos han sido bastante light, pero sé que un despecho por un amigo duele más! Porque con la pareja uno siempre sabe desde el primer día, que está latente la posibilidad de terminar, incluso quienes llevan 30 años de casados saben que mañana les pueden pedir el divorcio. En cambio con los amigos uno no se está esperando un final. O bueno, por lo menos yo, cuando por fin abro esa puerta no tengo contemplada la posibilidad de tener que cerrarla.

Él me hablaba de personas que yo sé que han sido importantes para él y decía "Es que parte de mí le perdió el respeto", y me hablaba de otros que tal vez hacen cosas que no le agradan, pero eran así desde el principio y él lo aceptó, o sea que él no se estaba esperando nada más de su parte, ahí no hubo engaño, todo sigue siendo igual. Y yo pensaba "Cuánto te comprendo!", porque ésa es la parte que más duele, darse cuenta de que la persona que uno creyó que existía, en realidad no existe. De verdad, es devastador.

Hoy me levanté pensando en eso otra vez y tenía que escribirlo porque si no, iba a pasar otro año más "sin encontrar el momento". Y releo el texto y sé que es una divagación densa, a la que la mayoría no le va a encontrar sentido; pero como lo que importa en un blog es que el autor escupa lo que le dé la gana de escupir, pues está bien.

17 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

No te ocurre nada extraño Mariale.
Lo que pasa es que es muy difícil de digerir y además muy doloroso.

Besos.

Capochoblog dijo...

Al final vas a ser tan normal como todos o todos tan raros como tu... Bienvenida al club!

Besos.

Rossy dijo...

Duele y mucho! :(

Y lo peor es que a veces la otra persona ni cuenta se da de que para uno ya no es lo mismo, y eso te hace sentir aún peor.

Un besito!

RICHIN dijo...

Ese dolor te hace más fuerte y creo que te enseña que la amistad a veces no es un camino de dos vías, sin embargo el dar nunca te deja vacía, tal vez herida, pero con el orgullo de saber que si ellos no aprecian lo que tu dices "que no es una gran vaina", eso es lo hay y el darlo te hace a ti una persona total.

Y estoy seguro que hay mucho más de lo que quieres aceptar, pero solo los que lo merezcan lo verán. Tu eres mucho más grande y profunda Mariale.

Un Abrazo

the goddamn devil dijo...

ah mariale, como te explico??? es que en general el unico despecho que se conoce es el amor porque es el mas publicitado, pero perder a alguien que antes era con uno una especie de uña y carne, es burda de jodido, es a veces mas arrecho que una pareja, asi que note pierdes de mucho.
igual no te creas ya perdi casi a todos los que decia amigos, se siente un pelo mal, pero es mas raro cuando uno ya se acostumbra, vainas de uno...
saludos

Pili dijo...

cuando una persona te decepciona ... es como dificil volver a ver las cosas como eran antes... eso zasss muere. Es como una caja de pandora, de donde sale una sorpresa que no es bienvenida.

* M a r u dijo...

Entonces no te sientas mal. No era un verdadero amigo. Y para falsos, nada...

(A eso se le llama tener el cuero duro despues de muchisimas decepciones)...

Un beso! TQM

Pablo J dijo...

Estoy leyendo tu post y me vienen a la mente todas las cosas que conversamos anoche. Así que, especialmente por se tú con quien he hablado más del tema, ¿qué puedo decir aquí para agregar a lo ya dicho?. Creo que poco y ahorita no se me ocurre nada.

Antonieta H. dijo...

Duele y burda :( es triste perderle el respeto a alguien que llego a apreciar, a mi el ultimo despecho de amistad me dejo el corazón arrugado:(

Genín dijo...

Ay!
Por los dioses, como te entiendo!
"darse cuenta de que la persona que uno creyó que existía, en realidad no existe. De verdad, es devastador."
Totalmente devastador, te cuento, hace tiempo que estoy racionalizando y justificando el comportamiento para conmigo de una amiga, porque la quiero de verdad y me duele un montón perderla, pero ya no he podido seguir autoengañandome y estoy sufriendo su perdida, aunque no le he dicho nada, la he perdido, ya no acepto el ocultar "SU" realidad, así que estoy de luto, ya tu me entiendes ¿A que si?
Besitos y salud

Oswaldo Aiffil dijo...

Duelen, y mucho...besos Mariale!

er chepo dijo...

Mas de una persona le va a encontrar sentido a tu post y siente de la misma manera.
Saludos

Maie dijo...

Es muy cierto lo que dices, es muy duro sentir que uno creia conocer a alguien y de pronto ese alguien no existe. A mi me ocurrió con una persona que por mucho tiempo consideré entre mis mejores amigas. Lo peor de todo es que nunca supe cuando ni por que dejamos de serlo y hoy, que han pasado aaaaños, ya no me duele tanto pero si me queda la duda...

Eugenia dijo...

Yo hace NADA me di cuenta de que un Gran Amigo es una MIERDA y de Amigo no tiene ni un pelo. Literalmente. Algún día te contaré.

Pero esas vainas pasan Mari. Te lo digo. Uno se va dando cuenta de las cosas y las personas que valen la pena en la vida y la gente como tu siempre tienen gente buena cerca, sólo hay que saberlas ver.

MUAK

* M a r u dijo...

Por eso insisto, si te hace una trastada no era un amigo... yo pienso asi. Si lo hizo, no merece mi amistad. Aunque me duele y sonbretodo ME ENFURECE, el sentimiento lo entierro y no le pongo cruz para no saber donde lo deje bien bajo tierra...

Es devastador hasta que internalizas que querias a algo que no existe... Es horrible, pero como todo lo malo de la vida, pasa...

TQM...

Waiting for Godot dijo...

En estos días encontré la foto de una de mis mejores amigas durante un tiempo largo en mi vida, ya no sabemos nada la una de la otra, es duro y fue duro perderla, pero cuanto mas pase el tiempo mas te iras dando cuenta que todos vamos en un tren pero no sobre los mismos rieles, y estas cosas tienen que pasar. Un beso Mariale bella.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Al menos, aprendiste más pronto que yo a no depender de la aceptación de los demás...al final, eso se va dando de forma natural y hay que saber apreciarla de donde venga.

Me gusta ser amigo de todos...aunque entiendo que, por procesos naturales, sólo unos cuántos se ganan ese nombre con todas sus letras; pero todos, sin excepción, en la medida que me piden algo, se los doy.

He perdido amistades porque, aunque me saben de una personalidad especial, me cuestionan en la médula...y eso, con dolor, no lo puedo aceptar a nadie (ni a mis propios padres) ya que a nadie he obligado a mantener un vínculo conmigo.

Cierto es que con los amigos no se espera el final...pero eventualmente, llega. Y cuando un amigo se va, queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo (como cantaba Alberto Cortez).

Tanto sentido le encontré, como ves, que hasta una canción le hallé. Pienso que, al final, estas decepciones no deben de minar nuestra fe en el prójimo...no es fácil, pero hay que ir hacia ello.

Mañana seguiré poniéndome al día contigo. Saludos afectuosos, de corazón.