viernes, 30 de abril de 2010

Unicasa y el racionamiento eléctrico

En Unicasa del CC La Cascada, en Maturín, encontré este volante:


El volante en cuestión me ha puesto a pensar en un par de cosas, que paso a explicar a continuación:

1) Independientemente de que nos dé mucha rabia lo que está pasando con la electricidad en Venezuela, e independientemente de que todos sepamos quién tiene la culpa, no es momento de pensar en rabias y culpas, sino de ver qué podemos hacer para atravesar la crisis sufriendo lo menos posible, en lo individual y en lo colectivo. Por eso me parece bien que Unicasa haya tomado medidas para ahorrar energía, medidas como cambiar el horario de trabajo o tener apagadas las luces de las neveras.
Me parece bien que se tomen el trabajo de elaborar un material para excusarse con sus clientes, diciéndoles más o menos "Mira, no es que me guste hacer estos cambios, pero tengo que hacerlos por razones ajenas a mi control". Y vale mencionar que por todo el local hay carteles en los que informan sobre el cambio de horario, y en cada nevera apagada hay un avisito que explica la situación, y todos contienen una disculpa y expresan la intención de seguir prestando el mejor servicio posible.
Entonces, me complace ver que no se limitan a colocar esos carteles, sino que además tienen los volantes, en los que instan a las personas a ahorrar energía y colocan unos tips en la parte trasera (que bien podía haber quedado en blanco). Es lo que mi profesor de Responsabilidad Social y Ética llamaría "uso inteligente de los recursos".

2) Lo que no me complace es que gasten dinero en un material para los clientes y no se preocupen por que ese material esté bien hecho.
Aclaro, en cuanto al papel y a la calidad gráfica de la impresión, no tengo quejas, pues están muy bien. Pero si agrandan la segunda imagen y leen los tips, notarán que no se sabe a quién están dirigidos, no se sabe si el receptor del mensaje es usted o eres tú.
La mayoría son para usted: "apague", "aproveche", "elimine"... Pero el último es para ti: "Mantén". Si se hubieran preocupado un poquito por la concordancia del texto, habrían usado "Mantenga".
Pero el peor es el cuarto tip. Transcribo textualmente: "Apague los aparatos eléctricos y desconecte los que no tienen interruptor cuando no los utilices". Los imperativos de apagar y desconectar están dirigidos a usted, pero el subjuntivo de utilizar, está dirigido a ti. Y todo en la misma oración...

Yo sé que la mayoría de la gente ni siquiera lee esos papelitos, y sé que los que los leen no se dan cuenta de esos errores; ¡pero eso NO justifica que una empresa pague por la impresión de un material que contenga errores!

Y con esto vuelvo a lo que dije hace días en el post "Consecuencias de conformarse con poco": Probablemente ustedes están leyendo esto y pensando "¡Mariale sí se queja por pequeñeces!", y sí, es cierto, es una pequeñez; pero sucede que YO soy cliente de Unicasa, esos mensajes están dirigidos a MI persona y los imprimieron gracias al dinero que YO gasto en su establecimiento, por ende, YO tengo derecho a aspirar a recibir mensajes correctamente elaborados y no debo aceptar menos que eso.

Si no me molestara el mensaje mal escrito, estaría cayendo en la actitud que critico, la actitud del que dice que eso no importa, la actitud mediocre y conformista de dejar las cosas pasar... Y como me niego a descender a ese nivel, pues ¡me seguiré quejando!

5 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Tienes razón.
Debería enviarles una nota para que rectifiquen.

Besos.

Angelo dijo...

Si bien me parece plausible que informen al público de las medidas que van a tomar (o que están tomando), me parece que volvemos al conformismo, más allá de los errores de sintaxis, es preocupante ver a la gente acostumbrándose al racionamiento eléctrico.
Cuando estaba chamito, la inseguridad empezó a ser un problema en caracas y que hizo la gente, poner rejas o mudarse al interior porque "allá la vida es más tranquila". Después del caracazo en el 89, de vez en cuando escaseaba algún producto, y que hizo la gente? acostumbrarse a comprar por bulto cuando a parecía el artículo, lo que convertía el desabastecimiento en un círculo vicioso.
A mediados de los 90 hubo una sequía más arrecha que la de ahora y qué hizo la gente? Comprar o construir tanques para almacenar más agua.
Cuando el paro petrolero la gente hacía colas de hasta 12 horas para echar miseros 2000 bolos de gasolina (y de la que hubiese). Apertrechados con sillas, paraguas y refirgerios como si se tratase de un día de playa.
Ahora con el racionamiento eléctrico está pasando lo mismo, la gente con la que hablo me dice que aprovechan las horas de racionamiento para dormir siestas, leer libros, llamar a familiares y amigos por el cantv.
A este paso, más temprano que tarde llegará la fulana tarjeta de racionamiento y la gente se acostumbrará a pasar el mes con un kilo de arroz y un litro de aceite...

Otto dijo...

Lamento no poder decirte exactamente cuál es, pero hay una fábrica de dulces venezolanos que en su intento (supongo) de llegar a otros mercados, publicaba en sus envoltorios los textos en castellano y en inglés. Hasta ahí todo muy bien.

El peo es cuando pa traducir "cascos de guayaba" los panitas ponen "helmets of guava". O para decir "cabellos de angel" dicen "hairs of angel". No es joda.

Como aparecía una dirección de correo electrónico, mi jefe decidió escribirles felicitándolos por su iniciativa e invitándolos a que, ya que quieren llegar a otros mercados (supongo), tengan más cuidado con las traducciones; incluso les escribió la forma correcta de escribir en inglés el nombre de sus productos. La respuesta de ellos fue "Gracias por sus comentarios. Siga disfrutando de nuestros productos".

Genín dijo...

Claro, te asiste el derecho a quejarte de todo aquello que no te parezca correcto...
¡Hasta ahí podíamos llegar!
jajajaja Me hizo mucha gracia el comentario de Otto sobre las traducciones...jajaja
Besitos y salud

Susymon dijo...

Está muy bien el quejarse, errores se suceden siempre aunque las empresas deberían revisar y publicar correctamente, creo que no le dan importancia a esos detalles e indudablemente es un grave error.