miércoles, 11 de agosto de 2010

Los "hermanos cubanos" y mi Poker Face

Por cuestiones de trabajo he estado visitando muchas oficinas de entes gubernamentales en este pueblo durante las últimas semanas. No me gusta la clase de gente que me encuentro en dichas oficinas, no me gusta que usen uniformes rojos, no me gusta que haya afiches de Chávez en todas partes, no me gusta que ahora todas las siglas oficiales de los institutos lleven una S de "socialista" (como el INCE, que ya no se llama INCE sino INCES).

Pero todo eso lo puedo soportar sin sentir dolor de estómago, en cambio ayer sucedió algo que realmente puso a prueba mi habilidad para poner cara de poker y callarme cuando no queda otro remedio!

Llegué a un centro de atención médica y entré como Pedro por su casa, porque no había una recepción a la vista, ni siquiera un viejito de gorra roja en un escritorio desvencijado cerca de la entrada como he visto en otras instituciones; ubiqué un croquis con la distribución de los módulos y busqué la oficina de Dirección, al encontrarla enfilé hacia allá abriendo puertas y atravesando salas sin que nadie me detuviera (ya saben, si un día quieren ir a atracar, es fácil).

Cuando iba a tocar la puerta de la Dirección, ésta se abrió ante mí, pues una persona iba a salir; las dos nos sorprendimos un poquito, pero sonreímos pasado el susto, me identifiqué y le pedí unos minutos. Apartando el hecho de que se identificó (con un leve acento cubano que me hizo pensar por un minuto en todos los médicos venezolanos que están desempleados) como "la directora" sin decir su nombre, debo reconocer que su trato en todo momento fue abierto y cordial; me escuchó atentamente, recibió en sus manos el documento que le entregué y hasta me lo agradeció. Pero la expresión de su cara cambió en el instante en que le entregué el ejemplar que me debía firmar como recibido; en ese momento agarró su celular y y llamó a alguien para preguntarle si debía firmar o no.

Aquí les pongo sus palabras, y en texto tachado verán los pensamientos que debí ocultar tras la cara de poker:
- Buenas, cómo está, camarada? (Já! Típico! De qué otra forma podían llamarse entre ellos?)
- Aquí tengo a una camarada del instituto XXXX (Camarada la puta con sífilis que en mala hora te parió, maldita!)
- Viene a dejar una información, dice que lo enviaron a todos los organismos públicos, pero yo no sé si debo firmar eso... Qué le digo a la camarada? (Tranquila, Mariale, no la abofetees! Recuerda que la credencial le hace creer que eres de su bando, eso en el fondo es una ventaja... Respira profundo, no la abofetees!)
- Entonces no recibo nada? (Bueno y es que ni siquiera creyendo que somos del mismo bando vas a recibir la mierda ésta?)

Bien, colgó y retomó el tono amable para decirme: "Mira mami, no estoy autorizada para firmar esa hoja, mejor llévalo a la Dirección de Salud que es quien nos representa a nosotros". Mi primer impulso fue insistir y decirle que ya fui a la Dirección de Salud y que las dependencias también deben recibirlo, pero entendí que no valía la pena. Sonreí intentando parecer comprensiva, devolví la hoja sin firmar a al carpeta y le dije que de todos modos conservara el material porque al fin y al cabo eso se imprimió para que los ciudadanos estén informados, y enseguida la caraja puso cara de susto y me extendió el material con las dos manos diciendo con premura: "No, no, llévatelo!", como si se tratara de un sobre con ántrax...

Me levanté, le agradecí por su tiempo, y salí de su oficina con la cámara disparando hacia todo lo que decía el nombre de la institución, para tener constancia de que visité el lugar aunque no me hayan querido recibir el material, y para poder escribir el insignificante informe que escribí anoche describiendo la conducta de la funcionaria que se negó a prestar colaboración en la difusión de la normativa y bla bla bla...

Lo más curioso del caso es que al salir encontré cubanos flaquitos y sin uniforme, hablando bajito y observándome a cada paso que daba, en los mismos lugares donde no había ni un alma cuando entré...

7 comentarios:

El Drac dijo...

Y eso es lo malo con las dictaduras que son totalitarias. Ya me imagino cómo te habrás sentido

Genín dijo...

Paso rapidito para dejarte mis cariños y deseos de salud para ti y Heriberto...
De paso me reí mucho con lo de la mamá sifilítica de la funcionaria...jajaja
Besitos y salud

Copcita dijo...

Chama te la pusieron muy fácil para escribir un post tan creativo como siempre...jajaja!

Definitivamente la paranoia en la que vivimos no sabemos si fue contraída por estos cubanos o ellos de nosotros al ver el alto grado de inseguridad del país...!!!.. Ja!

Un abrazo Mariale!

the goddamn devil dijo...

si, a mi tambien me pasa lo mismo, solo que en vez de cubanos, me toca con venezolanos con el sindrome del funcionario burocratico, a esos mismos que provoca meterles un escopetazo...
pero bueno asi son los organismos publicos, ahora es que nos damos cuenta que tan malos son...
saludos muy bueno

Zeithgeist dijo...

uf, que paciencia mujer...
Yo no podría conmigo misma ahi. Seguro termino presa, fusilada o deportada.

Sir Nick... dijo...

En verdad que siempre que te leo me río mucho. Y disculpame porque se que todo eso es muy serio para ti...
Yo tengo mi experiencia con el "Estado"(que no es Chavez sino las instituciones, porque aunque el se muera y boten a todos, las instituciones siempre va a quedar) y lo que he visto no lo publico porque creo que el SEBIN me busca por tierra y por aire (ademas se la dan de expertos en rastrear usuarios)
Un dia de estos nos reunimos e intercambiamos historias, jajajaja(me río para no llorar)

TORO SALVAJE dijo...

Estuve viendo el museo del comunismo en Praga y es para llorar.
Pensar lo que sufrieron durante más de cuarenta años los checos por culpa de los torturadores comunistas.
Que horror.
Espero que pronto os podáis librar de esa lacra.

Besos.