lunes, 8 de noviembre de 2010

Reporte previo a la visita a la mata-dientes-sanos

Dolor de muelas + Encías inflamadas = No poder masticar = Hambre

Esa ecuación ha regido mi vida desde la semana pasada.

Como Heriberto no soporta vivir de Ensure y compotas, hoy voy a ver a una mata-dientes-sanos. No la conozco. El viernes agarré el listado de odontólogos afiliados a mi compañía de seguros, elegí una cuya dirección me resultara conveniente, llamé y no me atendieron. Llamé a la siguiente cuya dirección no era demasiado inconveniente, me atendieron y me dieron cita para hoy en la tarde; no le paran bola a si es una emergencia o no, ellos atienden previa cita... Así que, bueno, pa' no perder más tiempo, pedí una puta cita.

Como dije, no la conozco, no me consta que sea una mata-dientes-sanos, pero como estamos en Maturín, todo el que trabaja en el "sector salud" es un matasanos hasta que demuestre lo contrario.

Si no intenta matarme a mí ni a mi dentadura, me retractaré en este mismo blog. Si intenta matarme y no lo logra, vendré y presumiré de tener razón. Si intenta matarme y lo logra, lo sabrán porque no recibirán más noticias.

3 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Ojalá te trate bien.

Besos.

Genín dijo...

Que no te hiciera sufrir (Que es lo que yo deseo) ya seria un gran logro!
Besitos y salud

Rosángela dijo...

¿Alguien por aqui? ¿Cómo te fue con la mata-dientes-sanos? ¿Ya puedes complacer a Heriberto?