viernes, 5 de noviembre de 2010

Una maldita imbécil en FundaFarmacia

Se me ha hecho costumbre escribir entradas tituladas "Una perra desvergonzada en...", pero he debido crear también la línea "Una maldita imbécil en...", considerando que por mucho que abunden las perras desvergonzadas, jamás superarán en número a las malditas imbéciles, recordemos que vivo en Maturín...

Ayer me tocó sufrir la "atención" de una maldita imbécil en FundaFarmacia. Como en mi casa nunca falta un roto pa' completar un descosido y todos tenemos muchos males distintos, cuando se nos ocurre hacer una lista de todos los medicamentos que hay que comprar, la vaina parece un mercado pa' dos meses! Ése fue el caso ayer, cuando tuve que ir -con un dolor de muelas hijodelagranputa- a comprar medicamentos míos y de mis progenitores.

Primero, me calé una cola bastante larga, durante la cual una vieja (sí, una vieja que debe tener como 60 años) me estuvo buceando; fue un poquito impactante la vaina, porque si bien no es la primera vez que una mujer me mira con lascivia, nunca había sido una doña con canas y arrugas... También mientras estaba en la cola pasó a mi lado varias veces el encargado de la puta farmacia quien hedía a cigarro como si se hubiera sumergido en nicotina, una de ésas veces estaba yo hablando por teléfono con Pablo y se me escaparon las palabras: "Ya va, me estoy quitando de donde estaba porque pasó un maldito cerdo hediondo a cigarro"; a partir de ese momento la vieja me miraba también con arrechera, con cara de "Ésta qué se ha creído?"... Y también mientras estaba en la cola, una niña de unos 6 años intentó meter la mano en mi bolso; ya vemos que aprenden desde bien chiquitos...

Cuando por fin fue mi turno, quité la cara de revólver y sonreí al darle los buenos días a la cajera. Le di una lista para que ella pudiera irse a buscar todo y no tuviera que estar haciendo viajes según lo que yo le fuera pidiendo, pero pareció no entender la idea, pues iba leyendo cada producto y trayéndolos uno por uno a la caja a pesar de que muchos estaban uno al lado del otro en los estantes, y en varios de los viajes trajo el producto equivocado, el mejor ejemplo de ello fue el siguiente: en la lista anoté textualmente "Tantum verde, crema dental", y se apareció con un recipiente de Tantum verde enjuague bucal, por lo que tuve que pedirle que trajera el correcto... Así transcurrieron unos 10 minutos, entre viajes y equivocaciones...

Debo decir que lo único que me gusta del cuchitril en cuestión son los precios! Cuando POR FIN totalizó me dijo que el monto a pagar era de 305,01 bsf, cantidad con la que habría comprado más o menos la mitad de los productos en Locatel o Farmatodo.

Bien, le entregué un talonario Sodexho y le dije que había 230 bsf, y luego mi cédula y tarjeta Maestro Banesco, para que cobrara la diferencia. Entiendo que ella debe contar y constatar cuánto hay en el talonario, así que me pareció normal que lo hiciera; lo que no fue normal fue que al terminar de contar por segunda vez me dijo "Mira, hay 26 tickets", y yo -sin comprender qué importancia tenía- respondí "Ajá"... Resulta que la niña Maldita Imbécil se empeñó en que ahí no había 230 bsf porque eran 26 tickets, y aunque yo trataba de explicarle que mirara la denominación de cada ticket porque eran diferentes y luego sumara, ella volvía a contar y me decía "Es que hay 26 tickets".

Vino el encargado (el Cerdo Maloliente, recuerdan?) al darse cuenta de que la Maldita Imbécil no sabía lo que hacía, verificó el talonario y sacó la cuenta correctamente, constatando que había 230 bsf; pero cuando yo creí que ya iba a facturar y a pasar la tarjeta por el resto, le entregó el talonario a la Maldita Imbécil y le dijo que contara bien "para que aprendiera". Yo respiré profundo y esperé, mientras veía salir con sus productos a gente que había entrado al local en el instante en que yo me paré en la caja, o sea que habían hecho la cola y pagado sus pedidos y ya se iban, mientras yo seguía con la Maldita Imbécil...

Bien, después de media eternidad, el Cerdo Maloliente consideró que ya podía cobrarme los 75,01 bsf restantes, y se coronó con la categoría masculina del Maldito Imbécil del Día cuando, teniendo mi tarjeta Maestro en la mano, me preguntó "Esta tarjeta es de débito o crédito?"... En serio, eso preguntó, lo juro por mi cerebro, no lo estoy inventando!

Una vez aclarada su duda, pasaron la tarjeta, me cobraron y sólo faltaba meter todos los productos en una bolsita e imprimir mi factura para que yo me pudiera largar. Como ya se había resuelto el graaaan problema, el Cerdo Maloliente se fue y me dejó con la Maldita Imbécil, quien se tardó otro siglo verificando en pantalla el nombre de cada producto antes de meterlo en la bolsa y, cuando fue a imprimir la factura emitió un chillido como de bestia en el matadero antes de decir "AAAAYYY esto se borró". Maldita sea ella y la maldita imbécil que en mala hora la parió!!!!

Regresó el Cerdo Maloliente y dijo que había que hacerlo de nuevo... Yo por supuesto me arreché, pensando que iba a verificar cada producto de nuevo, pero no dije nada; mas no me pude aguantar cuando lo vi sacar de nuevo el talonario para verificar uno por uno otra vez, entonces sí le dije "Señor, no me dirá que tengo que esperar que hagan otra vez el complicadísimo proceso de sumar el valor de cada ticket", y con su cara consagrada de orgulloso feliz ganador del Maldito Imbécil del Día, me dijo "Bueno, hay que cargar los datos, si no, no se lo vendemos"; lo cual ocasionó que pusiera mi cara de Terminator y le dijera "Bueno, no sé cómo va a hacer, porque ya pasaron mi tarjeta, o sea que ya me cobró una parte". Supongo que el Cerdo Maloliente comprendió que entre la nicotina y mi arrechera superaban la capacidad de su única neurona, por lo que tuvo que llamar a otra cajera (que tuvo que abandonar al cliente que estaba atendiendo en su caja) diciéndole desesperadamente "Ven tú a ver cómo se hace esto".

Afortunadamente, la otra cajera no es una maldita imbécil, y le bastó hacer TRES CLICKS para recuperar los datos de facturación que la Maldita Imbécil había hecho desaparecer y que el Cerdo Maloliente no fue capaz de encontrar... Yo me sentí feliz al ver que la impresora empezó a escupir mi factura!

Cuando me fui, sólo le di las gracias a la chica de la otra caja que había venido al rescate, pues de no ser por ella, hoy todavía estaría en FundaFarmacia con la Maldita Imbécil tratando de entender cómo era posible que en 26 tickets hubiera 230 bsf...

10 comentarios:

Rossy dijo...

Solo tú lo puedes contar de esa manera, jajajaja! Pero (de pana) que desgracia!! No se cómo la gente así consigue empleo y menos para manejar dinero :S

Besos.

Pablo J dijo...

jajaja no me habías contado esa historia tan divertida!

TORO SALVAJE dijo...

Yo no sé como no les pegas.
No sé de donde sacas la paciencia.

Este mediodía no he estrangulado a dos señoras de milagro. Dos señoras que una vez hecha la compra seguían hablando y hablando y hablando y hablando requeputamente hablando con la anormal de la dependienta.

Además hacía un calor insoportable en la tienda y yo tenía mucha prisa.
Me ha venido a la mente Michael Douglas en "Un día de furia".
Como medida intimidatoria he empezado a emitir en voz alta palabra preocupante para sus oídos hasta que ha llegado el momento en que las tres cotorras han parado la conversación y se han quedado mirándome. Yo he hecho lo mismo y las dos clientas lengualargas han salido a toda velocidad de la tienda sin dejar de mirarme y la dependienta algo preocupada me ha atendido a la primera de forma perfecta.

Cualquier día va pasará algo gordo.

Besos.

Genín dijo...

jajajaja No sabia yo que eras tan atractiva y apetecible para las viejas babosas desdentadas babeantes...jajaja
Luego dices...
¡Eres una santa!
Menuda paciencia que has demostrado delante de semejante fauna...
Marialita a un altar, ya!! por favor!!! jajaja
Besos gordos y salud

Mary dijo...

A veces es preferible si está en tus posibilidades pagar un poco más, a tener que pasar roncha haciendo una mega cola y calandote la ineptitud de la gente.... Es igual cuando la gente compra en Mercal, pdval y esas cosa que dicen si muy barato, pero si tienes que esperar unas 2 horas en cola para comprar una sola marca de productos y de paso no conseguir las mitad de las cosas....No le veo el ahorro.....

Lelita dijo...

Pfff y eso que en muchas cosas me siento identificada contigo!!! A MI ME HUBIESE subido la tensión y hubiese tenido que correr 7 dias de la semana una hora para drenar la contractura muscular producida por esos momentos!! QUE VALIENTE...
Por eso creo que muchas veces pague FARMATODO para no calarme esa clase de cosas aunque en Farmatodo tambien pasaban unas cuantas...
Saludos,
Lela

Mariale divagando dijo...

Rossy,
es que yo entiendo que contraten gente así, porque si no, no tendrían personal! A quién más van a contratar en este pueblo?

Pablo,
cierto, sólo te dije lo de la vieja buza y no lo demás, debió ser por la muela...

Torito,
yo tampoco sé cómo he hecho pa' no pegarles jajajajajaja
Sabes? Yo sé que sería divertidísimo pasar por un episodio de éstos contigo al lado, pero por el bien de los demás seres humanos, creo que mejor no, porque estoy segura de que entre los dos sí causaríamos algo gordo :-P

Genín,
de ser posible, háganme el altar en otra parte, no en este pueblo jajajajajaja

Mary,
yo suelo comprar en Locatel o Farmatodo con bastante más frecuencia que en FundaFarmacia, por lo tanto te puedo decir con todo conocimiento de causa que la única diferencia es que en las primeras tú caminas por los pasillos y agarras los productos que quieres para llevarlos a la caja, mientras que en FundaFarmacia tienes que esperar que te traigan todo. En serio, en este pueblo, ésa es la única diferencia!
En Locatel no tanto, pero en Farmatodo se hacen unas colas idénticas a las de FundaFarmacia, amenizadas además con el reggaetón de moda!
Y en Locatel, Farmatodo, FarmaAhorro, Meditotal o cualquier farmacia o cualquier establecimiento de este pueblo, el personal es IGUAL DE IMBÉCIL!! Con tristeza te lo digo, no hay dónde buscar...

Lelita,
tú lo has dicho, en Farmatodo también pasa!
Porque el problema no es el nombre de la empresa, sino la gente!

Antonieta H. dijo...

Jajajaja te digo lo mismo que Toro no se como no les metes un golpe jajajaja en casa mi papá es el encargado de ir a la Fundafarmacia con la lista así como vas tu y es igual de mierda la vaina, lo único bueno son los precios, una imbécil el otro día empeñada en que mi papá no era la misma persona de su cédula, tuvo que enseñarle todas sus identificaciones para que la tipa quedara medio convencida.

the goddamn devil dijo...

si, de verdad tenia que volver a leerte, no te creas a mi me caen a veces cada malditos imbeciles, pero con la idiotez al cuadrado, despues uno se queja de quien escoge al personal que trabaja en esas tiendas...

Anónimo dijo...

Oye de verdad que estas enferma (misantropía), no se como te soportas a ti misma y los que te escriben y apoyan, estan peor que tú.