domingo, 2 de enero de 2011

Los tweets que murieron antes de nacer y se convirtieron en un post

Aprovechando que tengo acceso a un computador, debo escribir, ¿verdad?

Por las mismas razones que expliqué en mi post de ayer, no voy a lograr desarrollar coherentemente un post muy largo, siendo así, se me ocurre escribir pequeñas cositas aisladas que pienso desde que estoy en la civilización, que son muy largas para ser un tweet y muy cortas para ser un post por sí solas...

Ahí vamos...

1) Me he acostumbrado tanto al TweetDeck, que me fastidia terriblemente la sola idea de twittear desde la web o del celular.
2) Creo que ya me resigné a que los campurusos que venimos a la ciudad siempre andamos con frío.
3) Aquí la lluvia me molesta menos que en el pueblo, porque sé que no va a salir el sol arrechísimo a los 5 minutos para matarme de calor.
4) Ya no quiero comer más hallacas.
5) Mi tía hace el café demasiado clarito, así que para compensar, cada vez que salgo a la calle tomo café como una enferma.
6) No he comprado todo lo que pensaba comprar, pero compré cosas que no estaban previstas y que será muy útiles. Vale mencionar que había hecho una lista, pero se me olvidó arrancar la hojita del taco, debe estar en este momento junto a mi PC en Maturín.
7) Todo el mundo dice que aquí todo está carísimo, entonces imaginen cuánto cuesta cualquier vainita en Maturín, para que yo sienta que aquí todo está baratísimo.
8) Rosángela está de acuerdo conmigo en que esta ciudad no va a cambiar jamás. Quienes viven aquí dicen que está cada día más invivible, pero nosotras la vemos igualita. Cada vez que la dejamos, está sucia y caótica pero mágica, y así mismo la encontramos al volver.
9) Me comprometí con la vieja Natalia a que este año voy a contar su historia en el blog... Afortunadamente me quedan 363 días...
10) El cuarto donde siempre dormía cuando venía, es ahora el cuarto de Nina, y huele a medicamentos.
11) Traje mi sartén, mi cuchillo, mi aceite de oliva, mi aceto balsámico... y cada vez que estoy en la cocina pienso que debí traer mi tabla, mi batidor, mis pimenteros, mis tobos para el té...
12) A veces me quedo un rato en el balcón mirando a las palomas en el estacionamiento. En Maturín no hay muchas, la gente se las come.
13) Saliendo al balcón hay un fucking móvil de ángeles. Mis tías son bajitas y pusieron el móvil a una altura que está bien para ellas, pero yo, cada vez que paso lo tropiezo con la cabeza.
14) Alguno de los vecinos fuma marihuana en las noches.
15) En alguno de los apartamentos vecinos tienen una bebé que llora burda de chistoso.
16) Ayer en la mañana un vecino puso ruidos molestos "música" a todo volumen, primero fue salsa y bachata, y luego una vaina que decía "Adelante Comandante, ponte al frente con honestidad"... WTF??
17) Se supone que antes de irme debo visitar a la hermana de mi madre que está burda de enferma, pero es que tengo taaaaantas gaaaanas... Me estresa sólo pensar en el rato que voy a tener que pasar exprimiéndome el cerebro buscando qué coño decir para que no sea tan evidente que no tenemos nada de qué hablar.
18) Hace días estuve con mi Francés en "el sitio de la Euchita".
19) Caracas no se siente igual sin la Euchita.
20) Antes de venir me prohibí comprar libros porque tengo muchos en la gaveta "por leer". He cumplido a medias; estuve en varias librerías sólo mirando y lamentando no aprovechar la variedad y los precios que encuentro aquí (insisto, en Maturín todo es más caro). Sólo me compré un libro porque no me quedó otra opción: estaba atrapada en el Sambil por la lluvia y no tenía más nada qué hacer allí, así que entré a Tecni-Ciencia a buscar algo con qué pasar el rato, luego me compré un chocolate caliente en Churromanía y leí hasta que dejó de llover.
21) No sé si lo he dicho antes en este blog, pero cuando vengo a Caracas aprovecho mi cuota de chocolate caliente espectacularmente espeso, porque en Churromanía allá en el pueblo tienen la máquina de chocolate caliente como servilletero (En serio, Pablo puede dar fe de ello, lo juro por mi cerebro).
22) El libro que compré fue "Al calor del verano", de John Katzenbach. Me gustó, pero el final me pareció soso.
23) Esta tarde voy a ver a Oswaldo, razón por la cual estoy contenta.

6 comentarios:

Genín dijo...

Te noto feliz y distinta cuando estás en Caracas, supongo que un día de estos tomas la decisión y te quedas a vivir ahí, aunque supongo que no debe de ser fácil para ti, de lo contrario ya lo habrías hecho.
Es cierto, nada es igual sin la Euchita, fíjate que ahora la tengo mas cerca, pero no actualiza su blog, así que en realidad está mas lejos que antes, yo echo mucho de menos aquellas trepidantes entradas con que nos obsequiaba y a veces se nos ponía la piel de gallina...jajaja
Cuídate mucho corazón.
Besitos y salud

Maie dijo...

hermana feliz aaaaañooooo!!!! te pasaste de Sheldon con el #11...maniática pues!!!

Oswaldo Aiffil dijo...

Mariale! Divina estuvo la conversa. El lugar se presta para ello porque nadie molesta (a excepción del ambiente musical que tuvimos que corregir sobre la marcha).
Curioso pero el tiempo se hace corto cuando tu y yo nos sentamos a conversar...y como no nos gusta ;)
No alcanzamos a cubrir el presupuesto de temas pero estuvimos desde las 3pm hasta las 9:30pm. Nada mal. Gracias por tu tiempo y por la buena vibra. TQM!

the goddamn devil dijo...

jajajajajaja esta ciudad te gusta???? bueno seguro porque estas de visita, no te vayas a quedar mucho, porque puedes terminar odiandola como yo...
de verdad lo mio creo que es un pueblo perdido en la carretera donde la modernidad este a cuatro cruces, una docena de curvas y un par de autobuses blue bird...
feliz año Mariale... saludos

RosaMaría dijo...

Tus divagues son casi una pequeña novela de entretenidos y seguramente al igual que yo muchos se identifican con algún personaje.
Suerte la tuya de poder encontrarte con Oswaldo... Un abrazo lleno de felicidad para ambos.

EUCHY dijo...

HAZLE CASO AL NONNO. TQM