jueves, 31 de marzo de 2011

A siete años del Centenariazo

Una noche, hace siete años, yo saltaba y gritaba con mi enano cargado, viendo esto:



No lloré porque no podía, así como tampoco puedo ahora, aunque ganas no me falten...



Qué bueno sería que alguien le prestara atención a los últimos segundos de esas declaraciones...

Qué bueno sería que Farías entendiera cómo está destruyendo el milagro que recibió...

Qué bueno sería que unos cuantos de los que ahora van convocados, se fijaran en cómo jugaban estos hombres y aprendieran la importancia de entrar a la cancha con dos cojones!


Al Dr. Páez, mi eterna gratitud.
A mi Selección, mi más irrestricta lealtad.
Al fútbol, un AMOR que no cabe en esas cuatro letras.

3 comentarios:

Genín dijo...

¿3-0?
No lo recuerdo...
Eso fue una hazaña, Uruguay si no recuerdo mal es bicampeón, pues que lástima que la vino tinto no siguiera por ese camino...
Pues si, echarle cojones muchas veces hace la gran diferencia...
Besitos y salud

Otto dijo...

Recuerdo perfectamente esa noche porque... NO VÍ EL PARTIDO! Estaba en clase, creo que en un examen y podía escuchar cómo en el edificio frente a Psicología estaban viendo el partido en la cafetería y gritaban los goles. Mi pana JC y yo nos mirábamos con desesperación y mirábamos a la profe con profundo odio.
Llegué a casa y esperé hasta las tantas de la noche a esperar que Meridiano pasara la repetición.
Desde entonces le hemos tenido la pata montada a Uruguay y sabes por qué? Porque CREEMOS firmemente que les podemos ganar. Y lo creemos desde ese 0-3. A Brasil no le ganamos porque no creemos que podemos hacerlo.

JorgeKley! dijo...

aun recuerdo esa noche!!!! Como grite!!! y la alegria despues de los 90 mint no tiene nombre!!!

Farias no sabe que es ser Vinotinto!!! hizo hasta donde pudo, y ya se necesita cambio!