sábado, 16 de julio de 2011

Post sobre mis enanos escrito para mí

Como he estado tan desconectada del blog últimamente, no les he contado que desde hace varios meses no tengo a mis escuincles conmigo; sus padres ya no viajan como antes, ahora trabajan fijos en El Tigre y se los llevaron a estudiar allá (Inserte aquí suspiro, puchero, nostalgia, etecé etecé...). Sólo los veo los fines de semana porque el enano tiene clase de inglés aquí los sábados y de una vez aprovechan a traerme a la enana también.

Créanme que ahora sé lo que sienten los padres que comparten la custodia de sus niños, todo el viernes pensando "Esta noche los traen", y ya el domingo la sonrisa forzada y el abrazo rompe costillas cuando se van a montar en el carro.

Además de no tenerlos cerca, me jode muchísimo saber que allá los cuida una señora que los trata bien, pero los deja escuchar vallenatos y ver telenovelas de Venevisión! Comprenderán que tema por sus cerebros, no?

Así que anoche cuando llegaron, mientras cenábamos aproveché para reforzarles la idea de que la música es importante y necesaria, siempre y cuando sea MÚSICA, y no ruidos molestos! Después los senté aquí a mi lado y dedicamos más de una hora a seleccionar música que les voy a grabar para que se lleven... Por lo que pude ver, la enana está más afectada, le gusta el reggaeton y Olga Tañón; afortunadamente, mi hijo tuvo mi influencia por más tiempo, y rapidito se acordó de cuánto le gustaban los Red Hot Chili Peppers y Our Lady Peace (Inserte aquí ojitos de amor).

En realidad el momento chévere de la noche fue cuando ya iban a dormir, estábamos acostados en la cama y empezamos a hablar de las locuras que ocurrieron el día de mi nacimiento, y como los niños siempre tienen la necesidad de contar un cuento más arrecho, el enano empezó a hablar de su nacimiento. Yo le dije que no sé cómo fue ese día porque él nació en Maracaibo y yo estaba aquí en el pueblo, pero que fui yo quien recibió la llamada de su progenitor con la vocecita de "papá orondo" (Maru, después hablamos del copyright) avisándome que ya había nacido.

Y luego le conté de la primera vez que nos vimos, fue algo así: "Ya tenías casi un mes cuando te llevaron a la casa de Las Brisas -recuerdas algo de la casa de Las Brisas?-; eras un bojotico vestido de blanco, con forma de saquito de harina y una cabeza enorme. Era domingo, yo me acababa de levantar y andaba en pijama. Cuando te cargué acababas de comer, estábamos todos hablando en la cocina y yo te paseaba de un lado a otro; acomodaste la cabezota entre mi cuello y mi hombro izquierdo y te fuiste quedando dormido respirando suavecito, y yo no hablé más, me quedé simplemente oliéndote y dando pasitos cortos por la cocina, sin escuchar lo que los demás decían... En ese momento fui consciente de que estaba naciendo esta conexión que tenemos, este vínculo sin nombre que ambos sabemos que no se podrá romper... Un rato después, cuando por fin te acosté en la cama de Nina, me di cuenta de que se me había quedado tu olor en la franela y no me quería bañar para no tener que quitármela". Me gustó burda ver cómo me escuchaba con atención, como si en algún nivel subconsciente recordara también ese momento.

Me da un poquito de remordimiento decir esto, pero a la enana tuve que inventarle los detalles de la primera vez que la vi, porque la verdad es que no los recuerdo bien, se que ya vivíamos en esta casa y que la trajeron chiquitica, de poquitos días, que era muy llorona y que tenía la naricita perfecta. Pero no recuerdo la primera vez que la vi ni la primera vez que la cargué, ni tampoco recuerdo haber sido consciente de que mi vida estaba cambiando a partir de un instante específico gracias a ella (como sí lo sentí con su hermano)...

Me disculparán la extrema franqueza en lo que voy a decir, pero es que me acabo de dar cuenta de que en realidad no estoy escribiendo esto porque les quiera contar; lo estoy escribiendo para mí, porque quiero poder leerlo después. So, voy a cambiar el título que había puesto, y hasta aquí!

5 comentarios:

Genín dijo...

jajaja Espero que tu sinceridad nunca sea usada como arma arrojadiza contra ti, pero cuídate mucho.
Besitos y salud

Maie dijo...

Jeje... bueno, así son los sentimientos no? a lo mejor hay otra circusntancia con la enana que te dejó el mismo tipo de huella... no siempre es igual... te lo dice una madre enamorada con locura y frenesí de ambos dos inclusive de sus hijos... pero cada uno de a su manera y con sus pros y contras... fíjate algo curioso que descubrí en los últimos 15 días... Luna es una piña pullúa bajo el brazo...como joooode la carajita..., mientras que Leo es en líneas generales un bebé muy fácil... sin embargo, a la hora en que Leo se pone medianamente ladilla...no le tengo la mínima paciencia, me exaspera mientras que a Luna me la calo completica y casi sin perturbarme (ahora) es bastante curioso... no sé como explicarlo...

jose montalvo dijo...

Y ahora nos queda Paraguay....hay que matar a ese pájaro chogüi

MdlA.- dijo...

Hermosísimo.

RosaMaría dijo...

Hola Mariale... sinceridad ante todo, pero yo creo que en el subconciente era muy parecido a lo que le contaste. Ese corazón que tienes está lleno de elos y ellos lo saben. Te abrazo con cariño.