lunes, 8 de octubre de 2012

Sí, es una gran cagada, pero sigue caminando sin pisarla

Escribí mi post número 900 desde una esperanza de la que no me sabía capaz, escribo el 901 desde muy rara mezcla de emociones que aún no puedo definir, espero lograrlo conforme vayan saliendo las letras.

Anoche supe los resultados antes de que saliera el boletín, no los comenté con nadie porque aún me aferraba a un 1% de esperanza ingenua de que anunciaran algo diferente. Me sentí mal, obviamente, pero no como en 2006; esta vez perdí más, esta vez es más grave, pero como dije en 2009,  no me siento derrotada.

Creo que la diferencia está en que en 2006 yo voté y me vine para mi casa a esperar el resultado, pasé todo el día con la agotadora mezla de esperanza y ansiedad por los resultados y luego, cuando me dieron el coñazo, no estaba preparada para recibirlo. Además, me costó mucho asimilarlo porque no lo entendía, porque lo veía injusto, porque -por ignorancia- pensaba que me habían robado.

En cambio esta vez me pasa lo que me pasó cuando escribí ese post de 2009 que ven linkeado unas líneas arriba, naturalmente estoy triste, pero no me siento derrotada. Alguien me dijo que las personas que han pasado tiempo muy cerca de un enfermo terminal cuidándolo y haciendo lo posible por ayudarlo, superan la pérdida con más facilidad que quien no vivió esa etapa tan de cerca. Eso me pasó cuando perdimos el referéndum por la enmienda constitucional y creo (aún no estoy segura) que es lo que me esta pasando desde anoche.

Desde 2008 hasta ahora he trabajado desde adentro todas las campañas electorales, desempeñando una función oficial bien delicada y compleja, y una extraoficial con muchos riesgos, muy exigente desde lo físico, desde lo emocional, desde lo financiero... pero también muy satisfactoria, rodeada de gente que ha confiado en mí buscando orientación y protección, y a la vez me ha ofrecido apoyo y ánimo y ejemplos y guía en un mundo que prácticamente no conocía, cosa que les agradeceré eternamente.

Termino esta campaña con la gastritis a millón, con el sueño alterado, con dolores en todo el cuerpo, con cierto dolor de bolsillo, con un agudo dolor de país y con las manos vacías, pero con la tranquilidad de haber cuidado a la enferma. La enferma en este caso se llama Venezuela, padece de un cáncer óseo que le está comiendo la estructura que la mantiene en pie y, lamentablemente, los 30 millones de hijos que podemos curarla concebimos tratamientos diferentes y no hemos logrado ponernos de acuerdo.

Anoche creía que era que todavía estaba en negación, que no me había caído la locha de que había vuelto a ganar Chávez, pero después de unas horitas de sueño me di cuenta de que sí estoy más que consciente de lo que pasó y de lo que implica, pero no me quiero morir como en 2006 porque hice mi parte y sé que tengo la responsabilidad de seguir haciendo mi parte. 

Los que hicieron su parte del trabajo, los que se vaciaron, los que se arriesgaron, saben a lo que me refiero. Los que se guardaron algo, los que pudieron haber hecho más y no lo hicieron, tardarán más en recuperarse, las ganas de morirse (o de irse aunque sea pa' Somalia) les durarán unos días o unos meses, pero cuando se les pasen, cuando las lágrimas les dejen ver que la vida siguió, por favor vengan con nosotros a hacer el trabajo y recuerden que siempre hay algo más que se puede hacer.

Les pido que empecemos a hacer bien lo que hemos hecho mal todo este tiempo y les pido que no se conformen, que no se tomen demasiado literal eso de que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen; si no sienten que merecen vivir en la miseria, no se conformen con vivir en la miseria, rebélense y luchen por lo que sí merecen. Es así de básico.

4 comentarios:

Genín dijo...

Lo siento mucho Marialita, no tengo mas palabras...
Besos y salud

Pablo J dijo...

Que puedo decir que no hayamos dicho anoche?.

Buen día vieja.
#HayUnCamino

Analia dijo...

Todo este tiempo previo a la votación te pense mucho, sin conocerte entiendo la frustración de que gane la ignorancia y el populismo, y te mando fuerza me encanto tu ultimo parrafo, porque uno no debe vivir en la miseria.. abrazos mil.!

Zeithgeist dijo...

mis condolencias...
:(